Estados Unidos sancionó este jueves al vicepresidente de Paraguay, Hugo Velázquez, y al exmandatario del país Horacio Cartes (2013-2018), quienes ya habían sido señalados por corrupción por Washington en los últimos meses.

El Departamento de Estado de EEUU dijo en un comunicado que tomó la decisión de sancionarlos por su “implicación en una corrupción sistemática que ha socavado las instituciones democráticas en Paraguay”.

Bajo esas sanciones, por disposición del Tesoro estadounidense, quedan congelados los activos financieros que los dos individuos pudieran tener en EEUU y, además, se dirigen contra cuatro empresas controladas por Cartes: Tabacos USA Inc., Bebidas USA Inc., Dominicana Acquisition S.A., y Frigorifico Chajha S.A.E., detalló el Departamento de Estado.

En julio, el Departamento de Estado había calificado a Cartes como “significativamente corrupto”, y en agosto hizo lo mismo con Velázquez. Ninguno de los dos fue imputado o procesado por la justicia, y solo habían sido objeto de denuncias presentadas por una comisión bicameral del Congreso.

En esa ocasión, Blinken remarcó la designación de Cartes “como inelegible para ingresar a los Estados Unidos debido a sus actos de corrupción mientras estuvo en el cargo”.  “El ex presidente Cartes obstruyó una importante investigación internacional sobre el crimen transnacional para protegerse a sí mismo y a su socio criminal de un posible enjuiciamiento y daño político”, denunció Washington.

Esta vez, el Departamento de Estado describió a Cartes como uno de los “individuos más ricos” de Paraguay y aseguró que, durante su Gobierno y en los años posteriores, incurrió en un “patrón coordinado” de corrupción, incluyendo sobornos a funcionarios y legisladores.

En concreto, durante “más de una década”, Cartes aprovechó su “riqueza adquirida ilegítimamente y su influencia para expandir su poder político y económico en las instituciones paraguayas”, recogió el comunicado.

Actualmente, Cartes es el líder del oficialista Partido Colorado tras derrotar el año pasado en un proceso interno al actual gobernante, Mario Abdo Benítez, en el poder desde 2018.

Sobre Velázquez, el Departamento de Estado afirmó que está involucrado “extensamente” en prácticas corruptas, incluyendo tráfico de influencias y sobornos.

Washington fue incluso más lejos y aseguró que, en su cargo de vicepresidente, Velázquez “ha trabajado para interferir en procedimientos judiciales con el objetivo de protegerse a sí mismo y a otros socios criminales de cualquier investigación y ha amenazado a aquellos que podrían exponer su actividades criminales”.

El año pasado, el Gobierno estadounidense ya incluyó en su lista negra de corruptos a Cartes y Velázquez, de manera que tanto ellos como sus familiares cercanos tenían restringida la entrada a Estados Unidos.

Cuando Washington hizo públicas las acusaciones contra Velázquez, en agosto del año pasado, el vicepresidente dimitió de inmediato a su precandidatura presidencial por el oficialista Partido Colorado y expresó su intención de abandonar la Vicepresidencia, aunque posteriormente decidió continuar.

Según el Departamento de Estado, las sanciones de hoy muestran el compromiso de Estados Unidos para combatir la “corrupción sistemática” en Paraguay, reforzar sus instituciones democráticas y hacer que aquellos que han cometido crímenes rindan cuentas ante la justicia.

Fuente: elcomercial.com