En medio de un clima de alta tensión, Sergio Massa amenazó este martes que liberará las importaciones de neumáticos si no se alcanza un acuerdo salarial en la audiencia de mañana. Y apuntó contra el gremio del sector (Sutna) por los bloqueos en las plantas, que empezaron a afectar a terminales automotrices por el faltante de cubiertas.

“Si mañana eventualmente no se resolviese el conflicto vamos a habilitar a las empresas fabricantes como importadores habilitados de emergencia y les vamos a habilitar la posibilidad de importar todos los neumáticos que necesiten para abastecer a las automotrices con un mecanismo de emergencia de pago, a los efectos de que no se detenga todo el sector automotriz y autopartista, y que no extorsionen al sector sobre la base del conflicto”, dijo el ministro de Economía.

Alejandro Crespo, titular del Sindicato Único de Neumático, le contestó ratificando el paro y denunció una extorsión por parte de Massa.

“Que un ministro anuncie una clara posición del Estado, colocándose sobre una paritaria netamente para extorsionar a los trabajadores se pone del lado totalmente de las empresas…”, dijo este martes por la noche.

Massa amenazó con hacer tronar el escarmiento en la cumbre que mantuvo por la tarde en el quinto piso del Palacio de Hacienda, acompañado del secretario de Industria, José de Mendiguren, el secretario de Comercio Interior, Matías Tombolini, con las fabricantes de neumáticos Pirelli y Bridgestone, la cámara que nuclea a las terminales automotrices (Adefa), las autopartistas (AFAC), las empresas metalúrgicas (Adimra) y los gremios UOM y SMATA.

La idea en Economía es que el Banco Central libere importaciones y pagos a las productoras de cubiertas y stocks retenidos en Aduana. Pese a la escasez de dólares y el endurecimiento del cepo para cuidar las reservas, el cálculo oficial es que la medida sería menos costosa que las pérdidas por los vehículos que se dejarían de exportar, un monto que según Massa ronda los US$ 40 millones por día y que reduciría el superávit comercial en US$ 200 millones.

En el sector, sin embargo, reconocen que tampoco es la solución porque los neumáticos deberían importarse de Brasil, donde carecen de stocks adicionales. Y, por otra parte, no resuelve el problema de las terminales, las cuales deben ser autorizadas por sus casas matrices mediante un proceso de homologación que puede llevar un mes como mínimo. “La única opción rápida es que las plantas empiecen a producir”, admitió un empresario.

En el fondo, Massa busca que el sindicato levante los bloqueos en las tres plantas, incluida Fate, y que las empresas se sienten a negociar. El ministro puso el acelerador ante las presiones que empezó a recibir desde la semana pasada de las terminales, las autopartistas y los sindicatos del rubro automotor. Por el faltante de cubiertas, Ford suspendió la producción, mañana seguirá el mismo camino Toyota y el viernes Peugeot se quedaría sin stock.

“Se le aclaró al ministro que no es fácil para nosotros importar el rodado de pick ups porque no tienen los moldes, podemos explorar de otros paises pero no es inmediato. Lo que planteamos es que si se desbloquean las plantas y vuelven a producir, aun con paros o asambleas, lo que produzcan sea mucho o poco lo destinan exclusivamente a las terminales e importan para abastecer el mercado de reposición”, explicó un ejecutivo que participó de la mesa.

La jugada del gobierno apunta a aislar al sindicato del neumático (Sutna), encabezado por Alejandro Crespo, previo a la audiencia convocada para mañana a las 14 en el Ministerio de Trabajo, tras el fracaso de las negociaciones este lunes. En Economía reconocen que la reunión es una “señal a los inversores” y que el gremio no fue invitado porque es “muy chiquito”, como apuntó Massa, pese a que el conflicto “pone en riesgo a 150.000 empleos”.

El titular de la cartera, Claudio Moroni, mantuvo este martes contactos con las dos partes, mientras el Presidente recibió al titular de Fate, Javier Madanes Quintanilla, según fuentes del sector privado. El sindicato pide un aumento salarial un 5% por encima de la inflación y el pago de las horas extras al 200%, un planteo que las automotrices temen que se replique en su sector, y que le sube el precio a la reapertura de las paritarias.

El conflicto por la falta de neumáticos sigue escalando.

Fuente: elcomercial.com