Los pequeños y medianos molinos harineros solicitaron al Gobierno y a la Comisión de Defensa de la Competencia, que investigue la operatoria dispuesta en torno al Fondo Estabilizador del Trigo Argentino (FETA). El mismo fue instrumentado meses atrás con el objetivo de contener la suba del precio del cereal y también del pan en panaderías y supermercados, mediante un subsidio al valor de la harina. Todo esto en medio de los movimientos que se generaron a partir del contexto inflacionario local y la invasión de Rusia a Ucrania.

Oscar Marino, presidente de la Asociación de las Pequeñas y Medianas Industrias Molineras de la Argentina (APYMIMRA), en diálogo con Infobae aseguró que la entidad pidió a las autoridades de Defensa de la Competencia que investigue “supuestas irregularidades” en las operaciones realizadas tras la creación del FETA, y también al Gobierno nacional que se realicen las “aclaraciones” correspondientes sobre el empleo de los fondos. Y además mientras se realiza la investigación correspondiente, que “quede sin efecto” el funcionamiento del mencionado Fondo.

“Las Pymes no podemos vender por debajo de nuestros costos (a un precio fijo menor) y luego esperar al subsidio porque no tienen ni espalda financiera ni margen económico. Además, tal como lo previmos y como sucedió con el ex ONCCA, las reglas no son transparentes y los desembolsos se demoran. Sabemos que el sistema propuesto no ha cumplido con su objetivo (frenar la suba de la harina), ya que solo tiene una adhesión del 10% de los molinos, cuando el pan ha seguido aumentando al ritmo de la inflación y el objetivo era que el mismo bajara”, explicó Marino a este medio.

La entidad sostiene que después de 6 meses de funcionamiento el Fondo “no ha tenido resultados favorables, donde por ejemplo “el precio del pan continuó subiendo conforme a la inflación. Y se agregó: “Se le atribuye, a quien debe velar por equilibrio justo y equitativo del comercio, generar desorden y distorsión mediante dumping de precios. No existen, por parte de la Secretaría de Comercio, fundamentos técnico-económicos, ni alimentarios que justifiquen las medidas implementadas”.

También se aclaró que las pymes molineras “no son formadoras de precio”, ya que según informes privados representan el 4% del precio final del pan. Por otro lado, aseguraron que el Fondo del Trigo “ya tiene denuncias anteriores por la supuesta distribución irregular del subsidio y la falta de los controles correspondientes. Los molinos pymes garantizan la dinámica y arraigo regional y tienen su propia propuesta de desarrollo auténtico y sostenible. No nos han escuchado”.

APYMIMRA viene reclamando ante los diferentes secretarios de Comercio, desde la gestión a cargo de Paula Español hasta el actual de Matías Tombolini, a quienes se le pidió sin éxito una audiencia para conversar del tema. “La semana pasada hicimos una presentación por supuestas irregularidades ante la Comisión de Defensa de la Competencia por el manejo de los fondos del FETA”, confirmó el dirigente.

Reclamos

La entidad –que representa a casi 40 pequeños y medianos molinos harineros de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos- viene expresando su posición de cese del Fondo. Hoy su interés está puesto en conocer cual será la decisión que en definitiva adoptará el Ministerio de Economía, a cargo de Sergio Massa, desde donde les habían adelantado que el nuevo objetivo es redireccionar los fondos del FETA para asistir directamente a las panaderías con un subsidio del 25% del valor de la bolsa de harina a partir del 1º de octubre. Sin que en este esquema participe la molinería.

Según Marino, “esto le fue manifestado a las Cámaras molineras por el secretario (Matías) Tombolini en el último encuentro realizado hace casi un mes. Desde allí no tenemos ninguna otra información, aunque sabemos que los panaderos no estarían conformes para adherir a este sistema de subsidios. Creemos que estos sistemas son muy difíciles de controlar y no cumpen con el objetivo inicial propuesto”, dijo.

Consultado sobre el funcionamiento del FETA, el titular de la Asociación molinera consignó que “sabemos que hubo muy poca adhesión por parte de los molinos y después que la harina no le llegó a los panaderos al precio de la harina subsidiada. Estas consecuencias ya las vivimos en el año 2008 al 2011, cuando pusieron un sistema parecido, y el efecto fue que hubo 50 molinos pymes que estuvieron al borde de la quiebra. Por eso insistimos en que esta herramienta no cumple con los objetivos oficiales y nunca la pudieron controlar. Habría que preguntarle a los pocos molinos que adhirieron qué mercados atendieron. Estamos a disposición para pensar nuevas opciones que no pongan en riesgo nuestras empresas que representan la cultura y las economías regionales de los pueblos del interior del país”.

Siguen las críticas al fondo del trigo. Aseguran que hasta el momento no ha generado una caída del precio de la harina y el pan.

Fuente: elcomercial.com