Después de 18 jornadas de protestas ininterrumpidas que arrancaron el 13 de junio, el gobierno de Ecuador y la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) llegaron a un acuerdo que permitirá el fin de las manifestaciones que han dejado al menos 8 muertos, más de 300 heridos y pérdidas millonarias para el Estado y los sectores productivos.

Los delegados de la Presidencia y los dirigentes indígenas se sentaron por segunda ocasión a dialogar. Esta vez, la mediación la realizó la Iglesia Católica, a través de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. La conversación debía iniciar a las 09h30, pero se retrasó más de dos horas. No obstante, en un pronunciamiento ante la prensa, los representantes del Estado y del movimiento indígena anunciaron que llegaron a un acuerdo.

La Conaie declaró el cese de las movilizaciones y el retorno de los manifestantes a sus comunidades, mientras que el gobierno se comprometió a derogar el último Estado de Excepción y a reducir otros USD 0.05 por galón al precio de los combustibles. Con la nueva reducción, los precios de la gasolina extra y ecopaís se reducirán de USD 2.45 a USD 2.40 y el diésel de USD 1.80 a USD 1.75.

Además, por noventa días se instalarán mesas de diálogos que permitan dar seguimiento a los acuerdos llegados entre las partes.

El ministro del Gobierno, Francisco Jiménez, quien ha encabezado las negociaciones por parte del gobierno, y Leonidas Iza, presidente de la Conaie, junto a los dirigentes de la Feine, la organización de los indígenas evangélicos en el Ecuador, y de la Fenocin, la confederación nacional de organizaciones campesinas indígenas y negras, firmarán un “acta por la paz” en la que se suscribe que el gobierno de Guillermo Lasso ha acogido una parte de los 10 puntos de la agenda del movimiento indígena.

En el acta se detalla que el Ejecutivo derogará el decreto 95 y que reformar el decreto 151, sobre la política petrolera y minera del país.

El presidente de la Conaie y líder de las manifestaciones, Leonidas Iza, destacó los logros obtenidos por las comunidades indígenas durante las protestas, como el aumento del bono de desarrollo, la declaratoria de emergencia al sistema de salud pública, la reducción del precio de los combustibles y el aumento del presupuesto de la educación intercultural.

El gobierno de Guillermo Lasso durante los días de protesta atendió algunos de los pedidos de la Conaie, por ejemplo, duplicó el presupuesto a la Educación Intercultural Bilingüe, que busca promover, valorar y recuperar las diferentes culturas y lenguas de las nacionalidades y pueblos indígenas del país. El presupuesto será de más de USD 4 millones. También, Lasso anunció que el gobierno subsidiará en un 50 % el valor de la urea, un fetilizante popular y que facilitará el otorgamiento del crédito agrícola hasta USD 5.000 al 1% de interés y a 30 años plazo.

Otro de los pedidos se refiere a la moratoria de las deudas por un año en la banca pública y privada y a la condonación de deudas para los pequeños y medianos productores del campo. Guillermo Lasso, sobre este punto, en días anteriores, anunció que Banecuador, el banco público, condonará las deudas de hasta USD 3.000 e incrementó el Bono de Desarrollo Humano de USD 50 a USD 55. Sobre este punto de la moratoria, luego de la firma del acta por la paz, Iza dijo que insistirán en la moratoria de los préstamos no solo en la banca pública sino en la banca privada.

El presidente de la Conaie destacó que en las mesas de diálogo siguiente se tratarán los puntos que aún no han sido atendidos y señaló que si el gobierno no cumple con su palabra, nuevamente recurrirán a la movilización.

Marlon Vargas, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana, tomó la palabra y señaló las desigualdades históricas que existen en Ecuador y, como otros líderes indígenas, rechazó que se asocie a las comunidades con el vandalismo y el narcotráfico. Además, pidió al Gobierno que no se criminalice a los dirigentes.

El ministro Jiménez habló de la necesidad de una reconciliación: “No podemos permitir que nuestras diferencias se profundicen. Este no es un final, es el inicio de una reconciliación. Tenemos que trascender por encima de nuestras diferencias”, aseguró.

En la sesión se anunció un receso de entre 10 y 15 minutos solicitado por Leonidas Iza para decidir con las bases si firmarán o no e acta de la Paz. Jiménez pidió: “Firmemos el acta. Avancemos de frente en la historia”.

Luego de que Leonidas Iza se reuniera con las bases de la Conaie regresó a la mesa de diálogo y resaltó que “No es una ganancia total pero hay que aprender a reconocer los triunfos que el pueblo tiene saliendo a la calle”. El presidente de la Confederación dijo que “hay puntos rojos con los que no estamos de acuerdo pero para pacificar el país hay que aceptar”.

El acta por la paz acogerá algunas observaciones propuestas por el movimiento indígena, referentes a la política minera. Luego de someter a la nueva acta a la votación de las bases, de manera consensuada, se anunció que la Conaie y los otros dirigentes indígenas procedieron a firmar el acta.

Fuente: elcomercial.com