La viruela símica o del mono (“monkeypox”, en inglés) es una zoonosis causada por el virus de la viruela símica, que pertenece al mismo género del virus causante de la viruela clásica. Se llama zoonosis a las enfermedades que se transmiten en forma natural desde los animales vertebrados al ser humano.

Ésta no es una dolencia nueva. Si bien la viruela clásica se erradicó en 1980, la viruela del mono continúa ocurriendo en países de África central y occidental, donde es una enfermedad endémica. Se conoce como viruela símica debido a que se encontró por primera vez en 1958 en simios de laboratorio en Dinamarca.

La infección humana por este virus fue descripta por primera vez en 1970 en el Congo. Desde ese momento hubo numerosos brotes en países del África.
En 2003 se produjo un brote en los Estados Unidos, relacionado a ratas africanas importadas. Ésta fue la primera vez que se detectó la enfermedad en el hemisferio occidental.

Este virus produce síntomas similares a los observados en el pasado con viruela, aunque es menos grave. Se caracteriza por lesiones cutáneas que suelen concentrarse en la cara, las palmas y plantas.

Los primeros síntomas incluyen fiebre, malestar general, dolor de cabeza y a veces, dolor de garganta y tos. Puede provocar agrandamiento de ganglios (a diferencia de la viruela clásica). A uno a tres días de la fiebre se presenta el rash, que generalmente se inicia en la cara y luego se disemina a otras partes del cuerpo. Una vez que se han caído todas las costras, una persona ya no es contagiosa. La enfermedad típicamente dura de dos a cuatro semanas y la mortalidad actualmente es de alrededor del 1%.

Se presentan las formas más severas en niños y en pacientes inmunocomprometidos. La transmisión de persona a persona puede producirse por contacto estrecho con lesiones de la piel u objetos contaminados por una persona infectada (por ejemplo ropa de cama).

También se puede transmitir por secreciones respiratorias solamente en el contexto de un contacto prolongado, cara a cara, a diferencia del Covid-19. No se sabe si puede transmitirse por semen o fluidos vaginales.

El 15 de mayo de 2022 la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió la notificación de cuatro casos confirmados de viruela símica en Reino Unido y a partir de ese momento surgieron episodios en otros países en Oceanía, Europa y América. Hasta el momento se han reportado casi 800 casos en 27 países donde el virus no es endémico y se han confirmado dos casos en Argentina, ambos en personas provenientes de Europa.

Toda persona que presente síntomas compatibles (en especial erupciones) y antecedentes de viaje a zonas donde hay casos y/o exposición de riesgo con casos sospechosos, deberá tomar medidas de aislamiento social (no concurrir a escuela, trabajo, eventos sociales, etcétera), implementar medidas de protección respiratoria (uso adecuado de barbijo, ambientes ventilados y distancia de las otras personas) y realizar la consulta con el sistema de salud de forma inmediata.

El contacto cercano con personas infectadas es el factor de riesgo más importante para la infección por el virus. La vacuna contra la viruela se aplicó hasta el año 1972, y las personas que la recibieron tienen una protección relativa (85%) frente a viruela símica.

Se está evaluando vacunar a los contactos cercanos de casos sospechosos, personal de salud, etcétera, con una vacuna de tercera generación ya diseñada. La OMS ha descartado adoptar medidas similares a las tomadas durante la pandemia de Covid-19 para contener la viruela del mono, porque el virus no se propaga de la misma manera.

Laura Barcán es profesora asociada de Clínica Médica del Instituto Universitario Hospital Italiano de Buenos Aires.

Fuente: elcomercial.com