El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) estableció medidas sanitarias, al confirmarse un brote de rabia paresiante en animales de la especie bovina en un establecimiento ubicado en la localidad de Laguna Yema, Departamento Bermejo de la provincia de Formosa.

Luego de recibir una denuncia por parte del productor afectado, el jefe de la Oficina Local del Senasa, Lucas Pérez Cabral, siguió el protocolo de atención de sospechas, por el cual dió aviso en el Sistema Integado de Gestión de Sanidad Animal (SIGSA), constató la sospecha en el establecimiento y tomó las muestras correspondientes; remitiéndolas posteriormente al laboratorio.

Hasta el momento el brote afectó a 5 animales de la especie bovina y la enfermedad fue confirmada a través de la extracción de una muestra de cerebro que fue analizada en el Centro Especializado en Zoonosis de Resistencia, Chaco.

Es así que el organismo sanitario dispuso la interdicción de los establecimientos situados en un radio de 10 km alrededor del caso confirmado y la consecuente vacunación obligatoria de la totalidad de las especies susceptibles en dicha área y solicitó a los productores el registro de la vacunación en la oficina del Senasa Laguna Yema, una vez que haya sido efectuada.

Asimismo, siguiendo el esquema de la vacunación obligatoria ante un brote, se deberá revacunar los primovacunados entre los 20 y 30 días posteriores a la primera dosis, conforme a lo establecido por la normativa vigente.

Al tratarse de una enfermedad de notificación obligatoria ante el Senasa, se solicita dar aviso ante la existencia de animales con sintomatología nerviosa y la detección de posibles refugios de vampiros que serán evaluados, georreferenciados y comunicados al Programa Nacional de Control de la Rabia paresiante del Senasa.

Las denuncias pueden realizarse en la oficina del Senasa Laguna Yema, San Lorenzo y Ruta Nacional 81, a los correos electrónicos: lagunaye@senasa.gob.ar / notificaciones@senasa.gob.ar o a través de la aplicación Notificaciones Senasa disponible en Play Store.

El Senasa recuerda que al tratarse de una enfermedad que puede transmitirse a las personas (zoonosis), se recomienda evitar la manipulación de animales muertos o con sintomatología nerviosa a fin de prevenir el contagio de la enfermedad.

La rabia paresiante es una zoonosis, puede transmitirse de los animales a las personas y es mortal, de ahí radica la importancia de la prevención mediante la vacunación de los animales susceptibles de contraer la enfermedad y el control de vampiros. Los brotes de rabia paresiante perduran no más de 18 meses con periodos ínter epidémicos que abarcan entre 3 o 4 años.

Los primeros síntomas observados en animales consisten en inquietud, falta de apetito, tendencia a aislarse y frecuentes vocalizaciones con un tono de voz diferente al habitual. Luego se observa depresión, deshidratación, con dificultad postural y ambulatoria, y finalmente la muerte.

Fuente: elcomercial.com