El empresario supermercadista, Ricardo Cáceres, se refirió a la crisis generada por la escasez de diésel en el país y junto época analizó cómo afecta al transporte carretero, principal medio de traslado de alimentos hacia esta región del país.

“Tengo muchos años en este rubro, hemos enfrentado diversas coyunturas relacionadas a la inflación, hiperinflación, devaluaciones y corralito pero nunca vi que el país tenga una carestía de combustible como la que estamos viviendo”, expresó el formoseño.

En ese sentido Cáceres, quien tiene cadenas en Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones añadió: “Hay transportistas que ya no quieren venir al Nordeste desde los principales centros de producción de alimentos”. “Antes para llegar con una carga de mercaderías a Formosa o Posadas ponían 14 o 18 horas; hoy hay algunos fleteros que demoran hasta 48 o 72 horas en llegar a destino, porque quedan varados por el camino al no conseguir suficiente diésel”, prosiguió.

Por otra parte, el supermercadista añadió que “el costo del servicio de transporte se encareció, porque muchas veces tienen que cargar el diésel premium para poder cumplir con el viaje y hay estaciones en las que sólo le suministran de a 50 litros. Así se hace complicado para todos”. En consecuencia, afirmó que “nuestra logística aún no se vio menguada por la carestía de combustibles. Por ahora conseguimos el diésel suficiente para mover nuestras unidades”.

Cadena de frío

En otro segmento de la comunicación, Cáceres puntualizó que “en el sector de la carne y los lácteos notamos que muchos camiones tuvieron que dotar a las unidades de tanques extra, porque en el traslado de ese tipo de alimentos no se puede perder tiempo, ni quedar varados ya que podrían perder la cadena de frío”.

Al ser consultado si la coyuntura generó, a su vez, faltantes en ciertos productos o alimentos, consideró: “Hace tiempo trabajamos con cupos en aceite, azúcar y leche. No responsabilizo por ello a la falta de gasoil, pero, ante el poco transporte disponible, esa modalidad de ventas se tendrá que mantener, aunque no favorezca a nadie”.

Los térmicos que transportan carnes y lácteos no pueden quedar varados

Fuente: elcomercial.com