Estados Unidos anunció el martes por la noche el envío de “sistemas de misiles más avanzados” a Ucrania, que parece a punto de ceder ante Rusia la ciudad de Severodonetsk, una importante posición en la región oriental del Donbás.

Después del nuevo paquete de sanciones financieras de la Unión Europea, que implicará un embargo sobre la mayor parte del petróleo importado de Rusia, Washington reforzó su ayuda militar a Kiev.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, escribió el martes en The New York Times que iban a proporcionar “sistemas de misiles y municiones más avanzados que les permitirán atacar con mayor precisión objetivos clave en el campo de batalla”.

Un alto responsable de la Casa Blanca precisó que se trata de los sistemas Himars, que consisten en múltiples lanzacohetes montados en vehículos blindados ligeros que usarán municiones guiadas de precisión con un alcance de 80 km.

Estos equipos forman parte de una nueva ronda de asistencia militar de Estados Unidos a Ucrania de 700 millones de dólares, cuyos detalles serán desvelados el miércoles.

Preocupados por no ser considerados parte beligerante en el conflicto, Biden insistió que no le está dando a Ucrania “los medios para atacar fuera de sus fronteras”.

Para los especialistas, los misiles Himars pueden alterar el equilibrio de fuerzas en el terreno justo cuando el ejército ucraniano recula en el Donbás.

En esta cuenca minera del este de Ucrania, controlada parcialmente desde 2014 por separatistas prorrusos, la ciudad de Severodonetsk parece a punto de caer en manos de Rusia.

“Por desgracia, hoy (martes) los soldados rusos controlan la mayor parte de la ciudad”, dijo Serguéi Gaidai, gobernador de la región de Lugansk, asegurando que la ciudad estaba “destruida al 90%”.

Este responsable también pidió a los habitantes permanecer a refugio y preparar “máscaras de protección” después de que un ataque ruso golpeara “un tanque con ácido nítrico en una planta química” de esta urbe industrial.

“Teniendo en cuenta la presencia de una producción química a gran escala en Severodonetsk, los ataques del ejército ruso en esta ciudad, bombardeos aéreos a ciegas, son simplemente dementes”, dijo el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.

De acuerdo con el gobernador, la intensidad de los combates imposibilita cualquier posibilidad de evacuar Severodonetsk donde, según el Consejo Noruego para los Refugiados, todavía quedarían unos 12.000 civiles de los 100.000 habitantes de antes de la guerra.

Según la viceministra ucraniana de Defensa, Ganna Malyar, uno de los objetivos de Moscú es “rodear las tropas ucranianas y complicar la situación, haciéndonos después chantaje con estas tropas cercadas”.

Reculando en el este, las fuerzas de Ucrania aseguraron recuperar terreno en el sur, especialmente en la región alrededor de Jersón, una ciudad próxima a Crimea que fue la primera gran conquista rusa a principios de marzo.

Con las negociaciones para un alto el fuego paralizadas durante largo tiempo, las maniobras diplomáticas se centran en desbloquear los puertos ucranianos en el mar Negro y permitir la exportación de los cientos de toneladas de cereales estancadas, atizando los temores de una crisis alimentaria mundial.

Sistema de misiles Himars.

Fuente: ambito.com