La guerra económica entre China y Estados Unidos va más allá del conflicto comercial y está en un punto culminante. En este frente, el dólar y el yuan son el arma para disputarse la hegemonía de todo el mundo. Para eso, China diseñó un plan que consta de varios pasos para los próximos años.

La primera de todas que fue recientemente planteada por Pekin es incrementar el horario de cotización de la divisa y pasar de las 14 horas actuales de cotización diaria a 18 horas. Así se lo habría hecho saber el gobierno del país a los bancos chinos, al anticiparles que deben ir preparándose para un sistema en el que el yuan ampliará su horario de cotización.

Según fuentes de Bloomberg, en vez de cerrar a las 23:30, según el horario chino, se está planificando que el mercado cierre a las 03:00. Esto seguiría siendo un horario diferente de lo habitual en el mercado de divisas, donde los cruces cotizan 24 horas al día. Según varios analistas, como Ju Wang, de BNP Paribas, se trata de una medida que China estaría planificando para poder servir mejor a una demanda de su divisa que cada vez crece más.

Los esfuerzos de China por defender al yuan llegarían en un año en el que la divisa china se deprecia un 5% frente al dólar estadounidense, mientras el Banco Popular de China mantiene una estrategia de política monetaria enfocada en aumentar estímulos (en los últimos días ha reafirmado su compromiso de mantener esta política), al mismo tiempo que la Reserva Federal estadounidense (Fed) se mueve en la dirección contraria, algo que suele beneficiar al dólar.

Eso sí, desde los mínimos del año, que se vieron el pasado 13 de mayo, el yuan se revaloriza un 1,46% frente al dólar, hasta los 0,149 dólares en los que se mueve actualmente.

Fortalecer al Yuan

La segunda parte del plan consta de crear un fondo común de reservas con el Banco de Pagos Internacionales (BPI), junto con otros cinco bancos centrales, para proporcionar liquidez a las economías participantes en momentos de tensión en los mercados, podría allanar el camino para que el yuan desempeñe un papel de anclaje importante en la región de Asia-Pacífico, según los analistas.

El Banco Popular de China (PBOC) anunció el pasado 25 de junio que autorizó la puesta en marcha del nuevo Acuerdo de Liquidez en Renminbi (RMBLA) durante las reuniones anuales del BPI, celebradas el pasado fin de semana. El nuevo acuerdo, que podría utilizarse en períodos de volatilidad del mercado en el futuro, incluye inicialmente a los bancos centrales de China, Indonesia, Malasia, Chile, Singapur, y a la Autoridad Monetaria de Hong Kong.

Cada participante aportará un mínimo de 15.000 millones de yuanes (2.200 millones de dólares), creando un fondo común de reservas en el BPI, según un comunicado de la institución financiera con sede en Suiza, propiedad de los bancos centrales. También tendrán acceso a financiación adicional a través de una ventanilla de liquidez garantizada, que permite a los bancos centrales participantes realizar préstamos adicionales utilizando sus tenencias existentes como garantía.

El PBOC señaló que el acuerdo ayudará a satisfacer una demanda internacional razonable de yuanes y contribuirá a la seguridad financiera regional.

Las recientes sanciones de Occidente a Moscú, incluyendo la exclusión de los principales bancos rusos del sistema SWIFT y la congelación de los activos del banco central ruso, han servido de llamada de atención para Pekín. Por lo que los reguladores financieros han reforzado el Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos, una alternativa a SWIFT, y están estudiando el uso transfronterizo del yuan digital, además del aumento del uso de la moneda china en la liquidación del comercio y la inversión exterior.

De igual forma, en un momento en que la Reserva Federal de EE.UU. está acelerando el ritmo de las subas de tasas y la reducción del balance, y el mercado financiero internacional se enfrenta al riesgo potencial de grandes fluctuaciones, el establecimiento de este acuerdo no solo contribuye a mejorar la capacidad de las economías emergentes, sino que también representa el último avance de la internacionalización del renminbi.

Fuente: ambito.com