La oposición boliviana acudirá a instancias internacionales y convocará manifestaciones contra la condena a 10 años de prisión dictada contra la expresidenta de facto de Bolivia Jeanine Áñez, por la toma irregular del mando tras forzar la renuncia de Evo Morales (2006-2019).

“Se va a apelar y también se va a ir por la vía internacional”, declaró Carolina Rivera, hija de la exmandataria, a la emisora Panamericana.

Una de esas instancias sería la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dijo.

Rivera aseguró que “en Bolivia no hay justicia” y que el “órgano de justicia está sometido al poder político” por lo que valoró que “no se puede acudir a ninguna instancia del Estado porque todas están tomadas por el Movimiento Al Socialismo (MAS)”, partido del actual presidente Luis Arce.

“La justicia acusó y condenó a mi madre con tipos penales abrogadas y modificadas”, lamentó Ribera.

En tanto, el opositor Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), en voz de uno de sus integrantes Manuel Morales, aseguró que están “tomando una serie de acciones en la calle y a nivel internacional”, principalmente de la Unión Europea (UE), Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA), según recogió la agencia de noticias AFP.

Morales confirmó además manifestaciones para el 21 de junio en Cochabamba (centro) y, un día después, en Tarija (sur), aunque demandó un pronunciamiento más contundente de parte de la oposición de Santa Cruz (este), región opositora, que aún no se ha manifestado sobre el tema.

Mientras, el gobierno se mostró parcialmente satisfecho con la sentencia, aunque dejó abierta la posibilidad de apelarla para que sea elevada a 15 años como lo había solicitado la Fiscalía.

“Es una sentencia que sienta un precedente histórico. Queda en evidencia que nadie puede arrogarse la soberanía del pueblo ni llegar al poder vulnerando la Constitución y las leyes”, comentó la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, a la televisión estatal.

Un tribunal de La Paz halló el viernes por la noche culpable a Áñez de los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución en el marco de la causa conocida como “Golpe de Estado II” que juzga las acciones de la exmandataria cuando era senadora y previo a su asunción como presidenta de facto.

La opositora, que cumplirá 55 años el lunes, completará la pena en la cárcel de mujeres de La Paz, donde lleva 15 meses en prisión preventiva, y tendrá que pagar asimismo un monto aún no especificado por daños al Estado.

En su alegato final, Añez se había declarado inocente y denunció que el tribunal “excluyó” pruebas que descartaban un derrocamiento de Morales en 2019, por lo que anunció que acudiría a la justicia internacional.

“Hice lo que tenía hacer, asumí la presidencia por compromiso”, afirmó la opositora, que gobernó el país entre 2019 y 2020, mientras decenas de manifestantes fuera de la cárcel reclamaban su condena.

También fueron condenados a 10 años por los mismos delitos el excomandante de las Fuerzas Armadas William Kalimán y el exjefe de la Policía Yuri Calderón, ambos prófugos.

La Justicia considera que Áñez alcanzó la presidencia de forma inconstitucional en noviembre de 2019 tras la renuncia forzada de Morales, en medio de protestas multitudinarias por un supuesto fraude electoral denunciado por la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Áñez se proclamó presidenta interina en una sesión del Senado sin quórum el 12 de noviembre de 2019, dos días después de que Morales se viera obligado a renunciar presionado por una rebelión militar, antes de exiliarse en México y luego en la Argentina.

La exmandataria de facto de Bolivia, Jeanine Áñez.

Fuente: ambito.com