Lejos de ser la trama de una película, trabajadores sanitarios de Shanghai, China, trasladaron a un supuesto cadáver de un adulto fallecido por coronavirus. Lo insólito, en este caso, fue que el hombre “resucitó” justo antes de entrar a la morgue.

Las imágenes del anciano que en teoría había fallecido en una residencia de Putuo, se hicieron virales de inmediato en las redes sociales. En detalle, el video registró cómo dos personas vestidas con el traje protector del SARS-CoV-2, estaba a punto de descargar el cuerpo en la funeraria.

Casi a punto de deshacerse del paciente, los expertos observaron movimientos dentro de la bolsa mortuoria.

Al abrir la bolsa, levantaron la tela que cubría su rostro y descubrieron que el hombre aún respiraba.

“¡Vivo! ¿Viste eso? ¡Está vivo!”, se escucha gritar en el video, según la traducción, a uno de los trabajadores. “¡No lo cubras de nuevo!”, responde el otro.

Por su parte, las autoridades locales aseguraron que se está investigando el incidente y que cinco personas, incluido el director de la residencia de ancianos y el médico que certificó el fallecimiento, fueron despedidos. Lo contrario hizo la funeraria, que felicitó a los dos empleados que descubrieron que el hombre estaba vivo y los recompensó con u$s750 a cada uno.

Los casos positivos de la pandemia no dan respiro en el país. De hecho, los números reflejan que más de 25 millones de personas llevan desde finales de marzo encerradas en sus casas.

Las autoridades no abren las ciudades, salvo los barrios fuera de las determinadas áreas de cuarentena; es decir, las que han estado más de una semana sin informar de ningún caso.

La ciudad de Zhengzhou, situada en el centro de China, anunció el martes que impondrá nuevas restricciones del 4 al 10 de mayo.

Las escuelas en el distrito principal de la ciudad impartirán clases online, mientras que los empleados de organizaciones gubernamentales y empresas en el área deben trabajar desde casa durante ese período, según un comunicado en la cuenta oficial de WeChat de la ciudad.

Fuente: ambito.com