El oficialismo en el Senado de la Nación aprobó este jueves la iniciativa del senador del Frente de Todos, Oscar Parrilli, para crear un fondo para pagar la deuda contraída con el FMI, con dólares provenientes de la fuga. La norma recibió 37 votos afirmativos y 31 negativos y ahora deberá pasar a la Cámara de Diputados, donde deberán tejerse acuerdos para su sanción definitiva, ante un número más desfavorable para el Frente de Todos.

El Frente de Todos contó con el apoyo de dos de sus aliados, el rionegrino Alberto Weretilneck y la riojana, Clara Vega; mientras que la cordobesa, Alejandra Vigo votó, junto a la oposición.

El interbloque opositor de Juntos por el Cambio prestó conformidad para dar quórum pero manifestó su desacuerdo con la propuesta sobre la deuda, a la que calificó como “un blanqueo encubierto”. Además, sostuvieron que en la actualidad ya existen mecanismos para combatir la fuga.

El senador oficialista, Oscar Parrilli, autor del proyecto, pidió a la oposición acompañar con su voto. “Nosotros estamos humildemente tratando de buscarle una solución a la Argentina. Cualquiera pueda ganar en 2023 y se va a encontrar con este escenario”, indicó.

Además, agregó que “está claro que la intención no es recaudar, ni crear un impuesto, nuestro objetivo es cancelar totalmente la deuda con el Fondo Monetario Internacional y para eso creamos esta herramienta liberando a los argentinos del pago de esa deuda”.

Como miembro informante del Frente de Todos, el senador Daniel Bensusán explicó los principales lineamientos de la iniciativa y sostuvo que no es cierto que se trate de “un blanqueo”, sino que “implica evitar que los contribuyentes paguen la millonaria deuda” contraída y que “la paguen y hagan aportes quienes se beneficiaron” con la fuga de capitales.

El legislador describió la “crítica situación” en que quedó el país tras “el mayor crédito otorgado en la historia del organismo (por el FMI) en condiciones -dijo- imposibles de cumplir a la Argentina”.

Además, añadió que esos fondos “no fueron destinados ni un solo peso a Salud, Educación ni a la Inversión o la Industria” y aclaró que la norma “no exime de responsabilidades por contrabando, narcotráfico o trata de personas ni limita actuales facultades del Estado para investigar y sancionar conductas”.

En el mismo sentido, su compañero de bancada, el riojano Ricardo Guerra, indicó que “el proyecto en tratamiento aborda uno de los problemas estructurales más serios que soporta nuestra economía”. “Es inadmisible que existan en el exterior más de 410 mil millones de dólares de los cuales 340 mil millones son fruto de evasión de impuestos”, explicó.

Por su parte, la senadora del Frente de Todos, Juliana Di Tullio, también descartó que esta iniciativa implique un blanqueo. “No es un blanqueo, porque es compulsivo”, lanzó y destacó que “este proyecto se ha construido desde la demanda popular, nadie quiere pagar la deuda que tomo Mauricio Macri. La oposición debería estar junto a nosotros para generar una herramienta efectiva y poder juntar las divisas necesarias”.

En representación de la oposición, el senador chaqueño Víctor Zimmermann expresó que “evitar la evasión y mejorar la recaudación es un objetivo compartido” pero aclaró que el actual proyecto se superpone con normas que ya rigen y que perjudican esos objetivos.

“Permanentemente se posibilita una regularización impositiva en Argentina que permita salvar la conducta de evasor de muchos de los contribuyentes decepcionando a aquellos para pagamos nuestros impuestos”, sostuvo y dijo que “es absolutamente innecesario impulsar una ley de estas características”.

A su turno, el senador de Juntos por el Cambio, Martín Lousteau, insistió con la idea del blanqueo. “Este proyecto se presenta como la creación de un fondo para garantizar que al Fondo Monetario Internacional se le pague con los fondos de los que la fugaron, pero claramente no es eso. Esto es lisa y llanamente un blanqueo”, dijo.

Al momento de los cierres, el titular de la bancada de Juntos por el Cambio, Alfredo Cornejo, insistió con que este proyecto tiene “materia tributaria y que se trata de un blanqueo”. “Es un blanqueo porque perdona impuestos, Que tiene que ver que no sea voluntario y coercitivo. Además, en la primera etapa también es voluntario”, destacó.

Fuente: ambito.com