Alberto Fernández recibió esta tarde, junto al ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, al gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, y al intendente de Rosario, Pablo Javkin, para abordar la creciente inseguridad y ola de crímenes vinculados al narcotráfico que azotan a la provincia y a una de sus principales ciudades.

Por eso, según pudo reconstruir Infobae de la reunión, se decidió reforzar la seguridad en Rosario con 300 gendarmes que llegarán en los próximos 30 días y, a su vez, crear un comando unificado para coordinar todos los operativos con la provincia. Esta unidad será manejada por Gendarmería y el objetivo es que se defina cómo distribuir las fuerzas en el territorio.

Según los números de Ministerio de Seguridad, ya llegaron 550 gendarmes, ahora se enviarán otros 300 y el plan es que se llegue a los 1.000 efectivos. En abril, la cantidad de asesinatos en Rosario ascendió a 95, cifra que supera ampliamente a los años anteriores.

Fuente: elcomercial.com