Una explosión causó este viernes una gran destrucción parcial en el Hotel El Saratoga, ubicado en la zona céntrica de La Habana, Cuba. Las autoridades confirmaron 18 muertos y 56 heridos, una cifra que fue ampliándose a lo largo de las horas.

“No ha sido una bomba ni un atentado, ha sido un lamentable accidente”, dijo el presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel frente a la montaña de escombros que se levantaba en el hotel de lujo que estaba siendo refaccionado.

Según informó la agencia de noticias Europa Press, el incidente se produjo después de las 11:00 locales (mediodía de Argentina). Tras el estallido, una nube de humo y polvo se extendía hacia Prado, la principal avenida del centro de La Habana, donde se encuentra el hotel.

Las investigaciones preliminares indican que la explosión fue provocada por un escape de gas y también destruyó cuatro pisos del hotel -quedaron prácticamente destruidos, con montones de escombros y vidrios alrededor- y algunos automóviles alrededor.

“Se sintió un estruendo tremendo y una nube de polvo que llegó hasta el parque (de enfrente), mucha gente salió corriendo”, dijo a AFP Rogelio García, conductor de un bicitaxi que iba pasando justo en el momento de la explosión.

Las cuatro primeras plantas del Saratoga, hotel de cinco estrellas que cuenta con 96 habitaciones, dos restaurantes y una piscina en la azotea, saltaron por los aires en la explosión. El suelo quedó sembrado de escombros y cristales y varios automóviles resultaron dañados alrededor, constató AFP.

En el hotel, que estaba cerrado y se preparaba para reabrir al público el 10 de mayo, se encontraban los trabajadores del establecimiento.

“Hasta ahora no tenemos información de que exista ningún extranjero ni herido ni fallecido, pero hay que esperar porque la información es muy primaria”, dijo de su lado el ministro de Turismo, Juan Carlos García Granda.

El delegado de la empresa estatal Gaviota, propietaria del hotel, Roberto Calzadilla, dijo que la explosión ocurrió cuando “se estaba reabasteciendo el gas con una pipa (camión cisterna) y al parecer esto fue lo que provocó este lamentable accidente”.

Poco después de la explosión, una nube de humo y polvo se extendía por la zona. De los primeros cuatro pisos del edificio solo quedaron algunas columnas que sostenían la estructura.

Algunas personas eran asistidas en el piso por paramédicos, entre el ir y venir de ambulancias y carros de bomberos. La policía acordonó con cintas amarillas dos cuadras a la redonda.

“Lo que se sintió fue una explosión estremecedora y todo eso se vino abajo”, dijo otra mujer que traía aún polvo en el rostro y que no quiso dar el nombre.

Una escuela se encuentra justo al lado del hotel, pero afortunadamente “todos los niños fueron evacuados y ninguno resultó herido”, dijo la presidencia cubana.

La cúpula del techo de la iglesia bautista El Calvario colapsó posteriormente. Imágenes de la televisión mostraron la destrucción en el interior del recinto.

El director provincial de Salud, Emilio Delgado Iznaga, confirmó que el sistema de Salud en La Habana se encuentra activo en su totalidad. Y varias personas se ofrecieron a donar sangre.

Los uniformados acordonaron con cintas amarillas dos cuadras a la redonda. A los alrededores del hotel llegaron al menos dos ambulancias y cinco camiones de bomberos, mientras se registra una fuerte movilización policial.

El hotel está situado en La Habana Vieja, cerca del Capitolio. Hasta la zona, se desplazaron efectivos de los servicios de emergencia.

Fuente: ambito.com