Estaba dentro de los planes de Bioceres para este año pero el visto bueno llegó para coronar los planes de crecimiento de la empresa capitales argentinos. Concretamente, el viernes pasado China le dio el visto bueno a la soja HB4 tolerante a la sequía desarrollada por Bioceres, esto abre entonces una ventana gigante para el país ya que el país asiático es el principal importador de soja del mundo y el mayor comprador de subproductos de la oleaginosa de argentina.

La empresa indicó que “la soja tolerante a sequía fue aprobada en 2015 por Argentina y luego también por los países de mayor producción mundial de este cultivo, incluyendo Estados Unidos (agosto 2019), Brasil (mayo 2019), Paraguay (2019) y Canadá (2021)”.

En la actualidad dichos países representan aproximadamente el 85% de la producción global de soja. “Todos los principales productores de la oleaginosa en el mundo ya lo habían aprobado. Ahora también lo hizo China, el principal importador y consumidor de soja. Esto confirma que nuestro país es pionero en su capacidad de innovar en biotecnología a nivel global”, expresaron desde Bioceres.

Lo cierto es que si bien la soja HB4 ya estaba aprobada en la Argentina, su comercialización estaba supeditada a la aprobación china. Hasta ahora, Bioceres venía sembrando bajo un mecanismo de “identidad preservada”, dentro del programa Generación HB4, es decir aplicando protocolos que garanticen que la producción nos comercialice ni se mezcle con otras variedades autorizadas.

La aprobación china, abre la puerta para que la firma pueda lanzar comercialmente el producto pero desde la empresa de capitales nacionales explican que están analizando el lanzamiento oficial de esta tecnología que puede no solo revolucionar la producción agrícola sino también continuar expandiendo la frontera agrícola.

El eje principal de ese plan de Bioceres es la “Generación HB4, un programa de vinculación colaborativa que tiene como objetivo incentivar a productores agrícolas a producir semillas de trigo y soja con el gen HB4, que les confiere tolerancia a situaciones extremas de falta de agua y salinidad.

El desarrollo de la soja HB4 resistente a la sequía se inició en el laboratorio de Raquel Chan, investigadora del Conicet y la Universidad Nacional del Litoral y posteriormente fue potenciado por Bioceres.

En este marco, la acción de Bioceres llegó a subir hasta un 26% cerca del mediodía del viernes al oficializarse la noticia de que China aprobó la soja transgénica HB4, resistente a la sequía. Sobre el cierre, la suba del papel de la empresa biotecnológica registró un alza del 21,97%, con un valor de u$s14,60, tras un cierre de la jornada anterior de 11,97 dólares.

Según adelantan fuentes del mercado, se espera que el impacto generado únicamente por el trigo HB4 sea de entre 15 y 20 millones de dólares en el Ebitda para 2024, lo que representaría aproximadamente 195 millones de dólares en ingresos adicionales para la compañía.

Justamente, la empresa también desarrolla actualmente la misma tecnología para el trigo. La iniciativa levantó los reclamos desde una parte de los productores y fundamentalmente de los acopiadores, quienes temen “contaminaciones comerciales” a la hora de las cosechas.

Por eso, desde Bioceres habían salido a defender el desarrollo. “No somos un riesgo para la cadena del trigo, esto es un orgullo nacional”, había señalado Claudio Dunan, director de Estrategias de Bioceres.

Fuente: ambito.com