El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó el ataque perpetrado el jueves sobre Kiev, en plena visita del secretario general de la ONU, António Guterres, a la capital de Ucrania y aseguró que lanzó misiles de “alta precisión” sobre objetivos supuestamente militares.

El portavoz ministerial, Igor Konashenkov, informó de ataques sobre inmuebles vinculados a la industria aeroespacial y con cohetes, según el parte matinal recogido por la agencia de noticias Interfax. Rusia no detalló de daños personales como consecuencia de este bombardeo.

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, denunció en su cuenta de Telegram la muerte de al menos una persona, hallada sin vida entre los escombros de un edificio de viviendas. Además, varias personas más resultaron heridas por este ataque, ocurrido en el barrio de Shevchenko.

La versión de Klitschko difiere por tanto de la ofrecida por las autoridades rusas, ya que demostraría que no sólo se atacaron objetivos militares, si no también civiles.

Rusia reaccionó este viernes a la propuesta del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sobre la utilización de activos incautados a autoridades y oligarcas rusos para ayudar a Ucrania.

A juicio del portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov, el proyecto, que tiene que ser aprobado por el Congreso estadounidense, sienta “un precedente muy peligroso” y constituye “una flagrante distorsión de cualquier norma legal”. “Una violación de todos los conceptos legales”, ha insistido.

“No es más que la expropiación de la propiedad privada y un intento de pseudolegitimar esta expropiación”, afirmó.

La propuesta de Biden plantea que los departamentos de Estado, Justicia y Tesoro colaboren para darle un nuevo uso a los fondos incautados por motivos de corrupción o por las sanciones, en nuevo gesto de apoyo a Ucrania frente a “la guerra de (Vladimir) Putin”.

El Tesoro estadounidense estima en cientos de millones de dólares el patrimonio incautado en cuentas bancarias a oligarcas rusos, a lo que se sumarían más de 1.000 millones de dólares en barcos y aviones.

En tanto, Rusia habría capturado a dos voluntarios británicos en Ucrania, informaron el viernes una organización sin fines de lucro y la familia de uno de los trabajadores humanitarios apresados.

Paul Urey y Dylan Healy fueron “capturados” por soldados rusos el lunes en un punto de control al sur de la ciudad de Zaporiyia en el suroeste de Ucrania, indicó la ONG Presidium Network.

Los voluntarios operaban de forma independiente para intentar ayudar a huir a ucranianos y fueron arrestados cuando auxiliaban a una mujer y sus dos hijos en Zaporiyia.

Urey, nacido en 1977, tiene diabetes tipo 1 y necesita tomar insulina de forma habitual, dijo su madre Linda Urey, que afirmó que su familia está “extremadamente preocupada”.

La ONG confirmó que está trabajando con el ministerio de Relaciones Exteriores británico.

Socorristas trabajan en el área de Kiev bombardeada por Rusia durante la visita del secretario general de la ONU.

Fuente: ambito.com