El director general de Roscosmos, Dmitri Rogozin, ha anunciado este sábado que sus homólogos de la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Canadiense le dieron a entender que no se levantarán las sanciones impuestas contra una serie de fábricas de la industria espacial rusa. Considerándolo “inaceptable”, Rogozin declaró que en estas condiciones tampoco es posible la cooperación de parte de Rusia en la Estación Espacial Internacional (EEI).

“Creo que el restablecimiento de relaciones normales entre los socios sobre la Estación Espacial Internacional y otros proyectos conjuntos es posible solo con el levantamiento completo e incondicional de las sanciones ilegales”, escribió el jefe de la agencia espacial rusa en Telegram, señalando que Roscosmos concretará ante el Gobierno ruso sus propuestas sobre los plazos para poner fin a la cooperación con las agencias espaciales de EE.UU., Canadá, la Unión Europea y Japón “en un futuro próximo”.

Asimismo, Rogozin publicó las respuestas que recibió de sus homólogos acerca de su demanda de levantar las sanciones. El administrador de la NASA, Bill Nelson, contestó que “EE.UU. sigue apoyando la cooperación internacional gubernamental en materia del espacio, especialmente las actividades asociadas a la explotación de la EEI junto con Rusia, Canadá, Europa y Japón”.

“La NASA seguirá trabajando con los departamentos y las agencias federales relevantes de EE.UU., incluyendo cualquier cooperación necesaria sobre la EEI con apoyo del TsNIIMash [centro ruso de investigación de ingeniería mecánica] y del Centro Espacial de Cohetes Progress”, escribió Nelson, asegurando que la seguridad y el éxito de las operaciones en la EEI sigue siendo “una prioridad” para su país.

Desde Canadá respondieron de manera parecida, limitándose a hacer constar que el país “sigue apoyando el programa de la EEI” y busca garantizar la seguridad y el éxito de las operaciones. “Mientras la Agencia Espacial Canadiense no tiene una cooperación directa con el TsNIIMash y el Centro Espacial de Cohetes Progress, seguiremos trabajando con las organizaciones relevantes del Gobierno canadiense para facilitar la continuación de la cooperación y el funcionamiento de la EEI”, escribió la presidenta de la agencia canadiense, Lisa Campbell.

Por su parte, la Agencia Espacial Europea hizo de “cartero”, al afirmar que “no resuelve estas cuestiones”, señaló Rogozin. “Transmitiré su solicitud a los Estados miembros de la Agencia Espacial Europea, ya que estos asuntos son de su competencia”, respondió su director ejecutivo, Josef Aschbacher.

“Rusia es crucial para la viabilidad y la seguridad de la EEI”

“Es decir, se nos ofrece esperar a que las burocracias de todos los 28 países de la Unión Europea se dignen a leer la carta de Roscosmos”, valoró Rogozin, ironizando que para aquel entonces, “la EEI habrá muerto por sí misma”.

“No obstante, la postura de nuestros socios queda clara: las sanciones no se levantarán. Al mismo tiempo, temiendo la destrucción de la cooperación en la EEI, donde el papel de Rusia es crucial para la viabilidad y la seguridad de la estación, los socios occidentales dejan claro que, en realidad, las sanciones no se aplicarán en lo que concierne al trabajo que responde a los intereses de la EEI”, resumió el jefe de Roscosmos, negándose a aceptar esas condiciones.

Tras señalar que el objetivo de las sanciones occidentales es “matar la economía de Rusia”, provocar “desolación y hambruna” entre los rusos y poner al país “de rodillas”, Rogozin afirmó que “está claro que no lo lograrán, pero las intenciones son obvias”.

La Estación Espacial Internacional (EEI) vista desde la nave espacial Endeavour de la NASA, 29 de mayo de 2011.

Fuente: actualidad.rt.com