Mientras el Gobierno y las productoras locales de gas celebran los anuncios de ampliación de la red de gasoductos y esperan otra ronda del Plan Gas.Ar con nuevos precios, los industriales vuelven a expresar por lo bajo su preocupación por la falta de suministro durante el invierno. Para peor, muchos de los industriales comprometidos en reimpulsar la economía de la postpandemia pusieron el grito en el cielo cuando se enteraron mientras el sector ya sufre cortes de gas, todavía se mantienen las exportaciones del fluido a Chile.

Según los reportes diarios del Enargas, en la semana del lunes 18 de abril al viernes 22 la provisión de gas para la industria (usuarios P3+GU), que deben comprar el gas en el mercado mayorista, se redujo de 34,4 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) a 32,2 MMm3/d, lo que representa un 6,5% menos. En tanto, la demanda prioritaria -que incluye a usuarios residenciales- pasó de 29,3 a 33,7, cuando el año pasado el promedio fue de 22,1 MMm3/d.

En abril de 2021, en plena segunda ola de pandemia, las industrias recibieron 38,6 MMm3/d promedio y en la misma semana del año pasado la inyección llegó a 39 MMm3/d, un 17,4% más que ahora.

En este marco, los industriales se preguntan qué sucede con la provisión de gas para las fábricas argentinas, teniendo en cuenta que la producción actual está en niveles récord y que las temperaturas no son tan frías como se esperaban.

Una de las explicaciones es que la saturación de la capacidad de transporte del gas de Vaca Muerta no permite llegar a las zonas industriales del AMBA y la región centro y el gas tiene que ser desviado si o si a Chile por el Gasoducto del Pacífico y por Gas Andes, que cruzan la Cordillera.

De hecho, en la temporada de verano 2021/22, que abarcó los siete meses de octubre a este abril, se llegó a enviar al país vecino 11 MMm3/d en firme, lo que generó ingresos por u$s206 millones. Primero fueron 6 millones y luego el Gobierno autorizó otros 4,23 millones, de enero a abril, amparado en lo auspicioso del Plan Gas.Ar.

Casi terminada la temporada de exportaciones, hoy las ventas de gas a Chile por TGS y TGN suman 8,6 MMm3/d, mientras algunas industrias nacionales expresan su preocupación por la falta del fluido. Actualmente exportan cinco empresas, a precios relativamente bajos frente los valores internacionales: CGC a u$s4,3 por MMBTu; Total Energies a u$s4; PAE a u$s5,4 y PAE Sur a u$s4,3; YPF a u$s4,45, y Pampa Energy a u$s5,5. La próxima ronda del GasAr podría llevarlos a u$s8.

Durante el acto de lanzamiento del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, el secretario de Energía, Darío Martínez dijo que en marzo la producción de gas se incrementó un 10% interanual, y que se logró la mayor producción de gas y petróleo no convencional de la historia argentina. Fuentes oficiales aseguran que el plan de producción de gas vigente está diseñado para que las productoras tengan que disponer el 30% del total para la industria. Pero algunas sospechas apuntan a que se está requiriendo más gas del que consume la demanda prioritaria para revender más caro a las empresas locales.

El país registró un déficit en su balanza energética de más de u$s1.600 millones en 2021 y se podría profundizar a unos u$s6.200 millones en 2022, según estimó la consultora Ecolatina. Al momento llegaron 8 buques de los casi 60 que se esperan. Si el contexto internacional no cambia, el Gobierno nacional podría argumentar una crisis y declarar una emergencia, aunque la duda que sobrevuela es cómo se ajusta al marco regulatorio actual.

Hoy las industrias poseen contratos en firme con las distribuidoras de entrega con ventana, una iniciativa que comenzó a regir desde la nevada porteña de julio del 2007. Esto significa que para satisfacer la demanda ininterrumpible del usuario residencial, ya sea porque no tiene producto o transporte suficiente, las distribuidoras tienen derecho a cortar el gas a las industrias sin ninguna penalidad durante los 60 días que dura el período invernal.

Roberto Carnicer, Director del Área de Energía de la Universidad Austral, aseguró que esta situación se puede repetir en las próximas semanas. “Argentina necesita importar siempre en invierno unos 50 MMm3/d, entre lo que viene de Bolivia y los barcos regasificadores. Esa importación es para satisfacer demanda de residenciales y de centrales térmicas. Los contratos de gas se firman con el productor y si hay lugar en el sistema de transporte la industria tiene que recibir el gas. Pero ante la falta de importación de gas, y si el Gobierno necesita para las centrales térmicas y los residenciales, dado que no tiene cerrado el abastecimiento para el invierno con productores argentinos y decide no comprar gas a precios elevados, podría no haber gas o se deberá redireccionar el gas de la industria para los residenciales”, señaló en diálogo con este medio.

Los industriales de la provincia de Buenos Aires también tienen sus temores. “Hay una gran preocupación por la falta de suministro sobre todo en los sectores de consumo intensivo. Es un grave problema porque lleva a la interrupción de procesos continuos que muchas veces son muy complejos y necesitan un funcionamiento constante, de lo contrario se afecta en gran medida la capacidad de producción”, advirtieron.

Las pymes bonaerenses sostuvieron que el tema energético se ve afectado porque muchos insumos aumentaron sus precios a nivel internacional. “Tenemos una multiplicación por cuatro del valor del gas y es lógico que haya problemas directos relacionados al faltante. La salida es coordinar planes de contingencia y racionalización para soportar los momentos más duros. Son tiempos en donde todos tendremos que hacer algún esfuerzo y conseguir que el faltante repercuta lo menos posible en la recuperación sostenida que viene teniendo la industria”, afirmaron.

No es causal que la última encuesta entre empresas adheridas a la UIA advirtió por un “amesetamiento de las expectativas” del crecimiento, tanto por factores internos como externos, ya sea por el alza de los costos de transporte internacional o de los insumos fundamentales como el gas natural, a raíz del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.

A pesar del pesimismo y los primeros reportes de cortes de gas a industrias como ocurrió en Córdoba, los empresarios obtuvieron días atrás una promesa cara a cara de Martínez sobre la provisión. “El sistema va a estar mucho más robusto este invierno que el año pasado porque la producción de gas argentino que se inyecte en los gasoductos superará la del 2021, a lo que se le suma la garantía del mismo volumen de gas acordado con Bolivia”, les precisaron desde la Secretaría de Energía.

Los industriales de la provincia de Buenos Aires también tienen sus temores con el gas. “Hay una gran preocupación por la falta de suministro sobre todo en los sectores de consumo intensivo”, indicaron.

Fuente: ambito.com