Moscú está preocupada por los ejercicios militares de la OTAN en el norte de Noruega, que aumentan el riesgo de “accidentes no intencionales” en el Artico. Así lo manifestó el embajador ruso Nikolay Korchunov, presidente del Comité de Altos Funcionarios del Consejo Ártico, a la agencia de noticias TASS.

“El reciente aumento de la actividad de la OTAN en el Artico es motivo de preocupación”, sostuvo y citó un “ejercicio militar a gran escala de la alianza en el norte de Noruega”.

“La internacionalización de las actividades militares de la Alianza en las latitudes árticas, que implican a los Estados de la OTAN no árticos, también es motivo de preocupación”, aseveró el alto diplomático.

Según el funcionario, de estas actividades surgen “riesgos de incidentes involuntarios que, además de los riesgos de seguridad, pueden causar graves daños al frágil ecosistema del Artico”.

Korchunov reiteró en ese sentido que los países occidentales no pueden garantizar el desarrollo sostenible del Artico sin Rusia.

Para el embajador, la posible entrada de Suecia y Finlandia a la OTAN no influirá de modo positivo a la seguridad y la confianza en esa zona.

En marzo, Finlandia y Suecia, que están considerando unirse a la alianza militar de la OTAN liderada por Estados Unidos, realizaron ejercicios militares combinados de la Alianza Atlántica.

Los ejercicios militares se plantearon durante mucho tiempo, pero la invasión rusa a Ucrania del pasado 24 de febrero agregó intensidad en los mismos.

“La expansión de la OTAN a expensas de los países tradicionalmente no alineados no contribuirá a la seguridad y la confianza mutua en el Artico, que Rusia ha defendido sistemáticamente”, afirmó.

Korchunov recordó que se trata de las mayores maniobras militares dirigidas por Noruega desde la década de 1980 y contó con la participación de 30.000 efectivos de 27 países, entre ellos Finlandia y Suecia, socios de la OTAN.

“El compromiso de larga data de Estocolmo y Helsinki con la política de no alineamiento con alianzas militares ha sido un factor importante en la estabilidad y seguridad en la región del norte de Europa, en el continente europeo en su conjunto”, dijo.

El funcionario ruso, por lo tanto, aseguró que “los riesgos y desafíos de la seguridad blanda en el Artico, que el Consejo ha tratado en general con eficacia hasta la fecha, aumentarán”.

Fuente: ambito.com