La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a modificar las condiciones del comercio internacional. En un contexto de disparada en los precios de la energía y suba de los commodities alimenticios, la Unión Europea busca reflotar el acuerdo con el Mercosur. El embajador del bloque en Argentina, Amador Sánchez Rico, dijo: “Si no lo impulsamos ahora, no lo vamos a hacer nunca”. El tratado en cuestión fue anunciado por Mauricio Macri en 2019 durante su presidencia pro témpore pero luego se supo que no estaba cerrado. Fuentes oficiales aclararon a Ámbito que ni en Argentina ni en el bloque sudamericano están apurados en acelerar ningún proceso.

Las declaraciones del diplomático se dan en el marco de la confirmación por parte de las autoridades europeas de que en el corto plazo se reducirá la dependencia de los envíos energéticos rusos. En ese sentido, se espera un mayor impulso a las energías renovables en el plano local, pero también la posibilidad de acuerdos con países de la región latinoamericana para potenciar la producción y futura exportación de hidrocarburos.

En una conferencia organizada por el Centro de Estudios Internacionales de la Universidad de Belgrano, Amador Sánchez Rico subrayó que “dado el contexto geopolítico y el impacto de la guerra en Ucrania sobre las cadenas de suministro de energía y de alimentos, es el momento oportuno para la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea”. En esa línea enfatizó: “Si no podemos impulsar el acuerdo ahora, no vamos a hacerlo nunca”.

El embajador sostuvo que el gran desafío de la Unión Europea es independizarse del gas y el petróleo que les provee Rusia. “No fuimos capaces de hacerlo desde el año 2014, con la anexión de Crimea, e incluso algunos países incrementaron sus importaciones”, admitió. Pero puntualizó que el objetivo es reducir a dos terceras partes la dependencia del gas y el petróleo ruso.

Fuentes oficiales aclararon a Ámbito que ni Argentina ni el Mercosur en su conjunto tienen en agenda acelerar el acuerdo. “En este contexto de crisis global, no estamos apurados para hacer avanzar ningún proceso, hay que esperar. Nuestras prioridades ahora son la reducción de la inflación y la recuperación de los ingresos”, sostuvieron.

Desde el inicio del conflicto bélico, Europa viene analizando medidas para morigerar el impacto sobre sus economías. Incluso se llevaron adelante de manera temporal algunas flexibilizaciones arancelarias y fitosanitarias sobre algunos productos. Como anticipó este medio, como medida de emergencia, España y Portugal habilitaron el ingreso de maíz argentino a partir de marzo.

El 28 de junio de 2019, siendo Mauricio Macri presidente pro-témpore del Mercosur, se firmó un Acuerdo de Asociación Estratégica entre el bloque sudamericano y la Unión Europea. Sin embargo, el canciller uruguayo Francisco Bustillo dijo en febrero de 2021 que dicho tratado “no está cerrado”, sino que está consensuado “en su cuerpo central”. Desde ese entonces, no hubo avances significativos.

Incluso una serie de países europeos se mostraron reacios a culminar el proceso alegando la falta de compromiso del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, con la protección de la selva amazónica. Aunque diversas publicaciones internacionales dan cuenta del malestar de los sectores vinculados al agronegocio en economías donde tiene un fuerte peso, como la francesa.

Semanas atrás, el ministro de Economía brasileño Paulo Guedes había lanzado declaraciones similares a las del embajador europeo. “Creo que el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur se logrará en dos años y medio, ya que la actual situación geopolítica y la guerra en Ucrania acelerará este proceso”, sostuvo en diálogo con la agencia EFE. En esa misma entrevista, señaló al agroalimentario y al energético como sectores claves para profundizar la cooperación.

 

Fuente: ambito.com