Con el 93% de los resultados escrutados, el presidente y candidato a la reelección, Emmanuel Macron, y la aspirante de ultraderecha Marine Le Pen disputarán la presidencia de Francia en la segunda vuelta del próximo 24 de abril, confirmando de esta manera los resultados divulgados por diversos sondeos a boca de urna. Será la segunda oportunidad en que ambos se enfrentan en balotaje, luego de lo ocurrido en 2017.

Según cifras oficiales, Macron se ubica como el candidato más votado, con 27,43%, y sacaba una ventaja mínima a la líder de Agrupación Nacional, que obtenía 24,16% de los sufragios, lo que les permitirá a ambos acceder al balotaje para definir quién presidirá Francia durante los siguientes cuatro años.

Precisamente Macron, tras conocerse los sondeos que lo ubicaban en segunda vuelta, alertó a sus simpatizantes que “nada está decidido” y que en los siguientes comicios serán “decisivos para Francia y Europa”.

El ingreso de ambos a la segunda vuelta les permitirá reeditar lo que fue el balotaje del 2017. En aquel entonces, Macron llegó a la contienda tras imponerse en primera oportunidad con el 24,01% de los votos – mientras que la ultraderechista obtuvo 21,3% – para luego obtener el respaldo de gran parte de la población al cosechar 66.1% de los votos.

En esta oportunidad, el tercer lugar fue para aspirante de izquierda Jean-Luc Mélenchon, quien mantuvo la misma cifra que en 2017: 19,3%. En tanto que los nueve candidatos restantes se encuentran por debajo de los 10 puntos porcentuales. Luego de la derrota, Mélenchon llamó a sus votantes a no votar a la candidata de extrema derecha: “¡No hay que dar ni un solo voto a Le Pen!”, urgió, en un mensaje indirecto a votar en blanco o por el actual mandatario.

En concreto, el periodista de extrema derecha Éric Zemmour tuvo 6,87%, la aspirante conservadora Valérie Pécresse 4,69%, el ecologista Yannick Jadot 4,4%, el independiente Jean Lassalle 3%, el comunista Fabien Roussel 2,4%, la socialista Anne Hidalgo 1,9%, el gaullista Nicolas Dupont-Aignan 1,8% y los anticapitalistas Philippe Poutou y Nathalie Arthaud 0,8% y 0,6%, respectivamente, según dicho sondeo.

Los partidos tradicionales agudizan su debacle

Con su humillante eliminación en la elección presidencial en Francia, el partido de la derecha tradicional, Los Republicanos, se une a los socialistas para enfrentar lo inevitable: reconstruir un proyecto político viable o arriesgarse a pasar a la historia.

El Partido Socialista (PS), liderado por la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y LR, con la presidenta de la región parisina, Valérie Pécresse, tuvieron juntos menos del 10% de votos, el peor resultado para estas formaciones otrora en el poder.

“Estamos asistiendo a una recomposición de la vida política francesa con esta nueva bipolaridad entre los centristas y la extrema derecha”, indicó a la AFP el politólogo del Instituto de Ciencias Políticas de París, Gaspard Estrada, quien destacó la caída del PS y de Los Republicanos.

Si se suman sus porcentajes, el 26,37% de votos de 2017 ya supuso su peor resultado desde 2002 (36,06%), para dos formaciones que se turnaron en el poder desde la llegada de la Quinta República en 1958, hasta 2017 (a excepción de la presidencia del centrista Valéry Giscard d’Estaing, de 1974-1981).

Con alrededor de un 2% de votos, los socialistas registran el peor resultado de un partido que contó con dos presidentes –François Mitterrand (1981-1995) y Hollande (2012-2017)– desde 1958 y que, en 2012, lideraba todas las instituciones. En los anteriores comicios presidenciales, en 2017, lograron un 6,36%.

Con una campaña de bajo coste, el PS se había preparado para su caída por debajo del 5%, un umbral clave para las finanzas. Por debajo, solo se pueden recuperar hasta 800.000 euros (873.000 dólares) de las autoridades, en lugar de ocho millones de euros indemnización como máximo.

A la derecha, el partido que se dice heredero de las ideas del general Charles de Gaulle y que cuenta en su historia con varios presidentes, como Georges Pompidou (1969-1974), Jacques Chirac (1995-2007) y Nicolas Sarkozy (2007-2012), registra su peor resultado, en torno al 5%.

“Este resultado es obviamente una decepción personal y colectiva”, aseguró Pécresse, quien confesó que tuvo que “librar una batalla en dos frentes, entre el partido del presidente y los extremos que se unieron para dividir y vencer a la derecha republicana”.

Emmanuel Macron y Marine Le Pen. 

Fuente: ambito.com