El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha difundido este viernes una evaluación mayormente satisfactoria del plan propuesto por las autoridades japonesas de liberar al océano las aguas residuales radiactivas de la central nuclear de Fukushima. El primer informe del organismo se basó en estudios realizados entre el 13 y el 19 de febrero, en cooperación con Tokyo Electric Power Co. (TEPCO), operador de la planta, y el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón (METI).

El plan prevé verter al océano Pacífico más de un millón de toneladas de agua radiactiva tratada mediante el Sistema Avanzado de Procesamiento de Líquidos (ALPS). El agua se liberará a alrededor de un kilómetro de distancia de la costa, proceso que se espera comience en 2023 y tarde unos 30 años en completarse.

Aunque el sistema de filtrado ALPS reduce la contaminación radiactiva, el tratamiento actualmente no puede eliminar la presencia de tritio, hecho que genera polémica entre la población local y países vecinos.

El informe se centró en los avances de la TEPCO y el METI en relación con las propiedades del agua que pasará por el sistema de tratamiento, los problemas de seguridad relacionados con el diseño del sistema de descarga, así como la evaluación del impacto radiológico en el medioambiente, entre otras cuestiones.

Se han identificado los “pasos adecuados”

“Japón ha hecho un progreso significativo en sus preparaciones, y el Grupo de Trabajo está convencido de que la TEPCO y el METI han identificado los próximos pasos adecuados para la descarga de agua programada para 2023”, dijo el director general del OIEA, Rafael Grossi. “El trabajo continuará para que el Grupo de Trabajo pueda ofrecer sus conclusiones antes de la descarga”, precisó.

“En este informe, el OIEA reconoció que la parte japonesa respondió de manera cooperativa y que el proceso de revisión ha hecho un progreso notable”, afirmó al respecto el ministro de Economía, Comercio e Industria de Japón, Koichi Hagiuda.

Al mismo tiempo, subrayó que “se reconoció que se tomaron las medidas de precaución apropiadas en relación con el diseño de las instalaciones de descarga de acuerdo con los estándares internacionales de seguridad, y que el impacto de la radiación en los seres humanos fue significativamente inferior al nivel especificado por la Autoridad de Regulación Nuclear” de Japón.

Se precisa que la segunda revisión del plan elaborado por las autoridades japonesas por parte del OIEA está programada para el segundo semestre del año.

Depósitos de agua radiactiva en el central nuclear Fukushima, Japón, el 25 de febrero de 2016.

Fuente: actualidad.rt.com