El Gobierno anunció el aumento del 50% de la Tarjeta Alimentar, que perciben 2,4 millones titulares y alcanza a 4,1 millones de personas, que corresponde al pago de abril pero se cobrará en los primeros días de mayo.

Los nuevos montos para la ayuda social serán de $9.000 para las familias con un hijo de hasta 14 años o con discapacidad; de $13.500 en el caso de familias que tienen 2 hijos y $18.000 en el caso de familias con tres hijos o más menores en la misma condición. También recibirán $9.000 quienes perciben la asignación por embarazo.

Con el incremento, el Estado desembolsará $27.000 millones por mes para afrontar el pago a los 4,1 millones de beneficiarios.

El incremento, que se cobrará en los primeros días de mayo, corresponde al pago de abril y se acreditará en las tarjetas del programa, informaron fuentes oficiales.

La Tarjeta Alimentar es una iniciativa del gobierno nacional, en el contexto del Plan Argentina contra el Hambre, que, desde enero de 2020, busca garantizar a las familias argentinas el acceso a la canasta básica alimentaria.

El anuncio fue realizado por el Presidente Alberto Fernández y el ministro de Desarrollo Social, Juan Zavaleta. Se realizó en el marco de la visita presidencial al Centro de Desarrollo Productivo “Incuba Brown”, ubicado en el municipio bonaerense de Almirante Brown. Allí supervisaron la entrega de instrumental a emprendedores y emprendedoras, dentro del programa nacional “Banco de Maquinarias, Herramientas y Materiales para la Emergencia Social”.

“Queremos anunciar que la Tarjeta Alimentar a partir de abril va a tener un 50% de aumento. Las mamás que tienen un hijo que cobran $6.000 van a cobrar $9.000, las que tienen dos hijos que hoy cobra $9.000 van a cobrar $13.500 y con tres hijos o más, que cobran $12.000 van a cobrar $18.000″, destacó Zavaleta.

En ese sentido, agregó: “Seguimos ampliando. Sabemos que los problemas que no se reconocen no se pueden resolver. Y ese es el caminito que todos los días hace que estemos al lado de cada argentino y argentina que así lo necesite”.

Creada en el marco del “Plan Argentina contra el Hambre”, en diciembre de 2019, la Tarjeta Alimentar nació como una política destinada a sectores vulnerables, beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo (AUE), con el objetivo de garantizarles el acceso a la canasta básica alimentaria.

La idea original siempre fue promover el consumo de productos saludables, al punto tal de que se prohibió la compra de bebidas alcohólicas con esos fondos y la extracción de ese dinero, sólo se podía utilizar a través de las compras en los comercios habilitados con débito en cuenta.

Desde noviembre del año pasado la tarjeta se unificó con la AUH y todo pasó a depositarse en la misma cuenta bancaria del beneficiario. Ya no hay más tarjeta y los titulares pueden utilizar el dinero de la forma que quieran, incluso retirarlo del cajero automático.

Desde el Gobierno, justificaron la decisión en el hecho de que inicialmente el programa incluía la creación de una app con un código QR, que iba a permitir que productores de alimentos vendieran sin necesidad de contar con un posnet. Esa aplicación nunca se instrumentó, la inflación se fue acelerando, y los beneficiarios “no podían ir a comprar a las ferias de productores, que venden más barato”.

Esta situación, sumada a que los consumos comenzaron a ser no tan saludables -producto de la suba de precios-, motivaron el cambio, aseguraron fuentes de Desarrollo Social. Durante todo el 2020, indicaron, los estudios mostraban que los usuarios de la tarjeta gastaban 60% en proteínas, lácteos y verduras y el 40% restante, en harinas. Luego esa relación se fue modificando por la dinámica inflacionaria.

Fuente: elcomercial.com