Un misterioso anillo circular fue descubierto cerca de una galaxia vecina y podría ser el primer caso conocido de un remanente de “supernova intergaláctica”, es decir, una estrella que explotó hace 7.000 años.

Se lo ha denominado supernova “errante” por los investigadores y recibió el nombre J0624-6948. Según las estimaciones de los especialistas, es probable que esté ubicado en la Gran Nube de Magallanes (LMC) y su posición sugiere un origen previamente no observado.

Las imágenes publicadas sugieren que nunca fue observado como fenómeno ni advertido en los relevamientos que periódicamente llevan a cabo los investigadores. El hallazgo de esta supernova intergaláctica se publicó en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, y su autor, el profesor Miroslav Filipovic de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Western Sydney, dijo que el descubrimiento “plantea muchas preguntas sin respuesta”.

“Cuando descubrimos originalmente este objeto de radio casi perfectamente circular, pensamos que era otro ORC (círculo de radio extraño), pero después de nuestras observaciones adicionales, quedó claro que es mucho más probable que este objeto sea otra cosa”, dijo en un comunicado el profesor Filipovic.

De acuerdo al trabajo de los investigadores, a comparación de otras supernovas, esta posee diferencias significativas. De acuerdo a los primeros estudios preliminares, posee un índice espectral de radio más plano, la falta de una galaxia central prominente como posible anfitrión y un tamaño aparente más grande, lo que sugieren que puede ser un tipo diferente de objeto.

“La explicación más plausible es que el objeto es un remanente de supernova intergaláctica debido a una estrella que explotó y que residía en las afueras de la Gran Nube de Magallanes”, explicó el profesor Filipovic.

“Sin embargo, consideramos otros escenarios, como que este objeto podría representar un remanente de la actividad de súper llamarada de una estrella cercana de la Vía Láctea (a solo 190 años luz del sol) que ocurrió hace solo unos pocos siglos, o la premisa que de hecho puede ser un ORC mucho más grande” indicó el investigador.

La importancia del hallazgo, remarca el equipo de trabajo de la Royal Astronomical Society, es que se dio con el paradero de “remanente único de supernova” que se ha expandido a un entorno intergaláctico poco establecido. “Nuestras estimaciones apuntan a una edad de aproximadamente 2.200 a 7.100 años”, manifestó Filipovic.

J0624-6948 se detectó por primera vez gracias a la infraestructura y los avances en equipos y dispositivos que aportó el Australian Square Kilometer Array Pathfinder (ASKAP): se trata de uno de varios radiotelescopios de nueva generación que están revelando nuevas características del universo.

“Estos nuevos radiotelescopios pueden captar una variedad de objetos esféricos y, debido a los efectos combinados de alta sensibilidad, buen muestreo espacial y cobertura de área amplia, están enriqueciendo nuestra comprensión del universo”, concluyó el investigador.

El hallazgo se lo ha denominado supernova “errante” por los investigadores y recibió el nombre J0624-6948.

Fuente: ambito.com