“Si en 10 a 15 días no se abastece como se debe, no se normaliza, se va a generar un problema gravísimo”.

La frase es de Jorge Scoppa, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma). La entidad agrupa a más de 3500 de los 10.000 a 12.000 contratistas que hay en el país y que son los responsables de levantar en torno del 80% de la cosecha del país con su servicio. La fuerte advertencia de Scoppa,  es por algo que se viene repitiendo en los últimos días y se apresta a agravarse si no se soluciona antes: la falta de gasoil.

Nunca antes a las puertas de que se acelere el ritmo de la cosecha se dio una situación de angustia con respecto a un insumo clave. Para los productores, el momento es una suerte de Mundial donde se definen meses de trabajo a campo, problemas climáticos mediante como este año con la sequía. Al jueves pasado, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires se recolectó el 4,4% del área de soja y el 14,4% del maíz.

Se identificaron inconvenientes con el gasoil, apuntó el dirigente, en el sur de Santa Fe, en torno de Venado Tuerto y la región, sur de Córdoba, oeste bonaerense y algunos lugares del norte provincial y este de La Pampa. También hay alarmas encendidas en el NOA.

Los 10 a 15 días a los que se refiere Scoppa no son arbitrarios: es el que tiempo que resta para que se generalice la cosecha de maíz y de soja, al margen de otros productos regionales.

De un consumo proyectado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) de 2088 millones de litros en toda la cadena granaria para el ciclo 2021/2022 -un 1,56% más versus la campaña agrícola pasada pese a que la cosecha total es levemente menor por la sequía (de 127,9 a 125,4 millones de toneladas en el total de los granos)-, solo en la cosecha se demanda según la entidad 403,86 millones de litros. Para los contratistas, en tanto, esa cifra se estira a unos 500 millones de litros.

Sería una picardía llegar al cuadro “gravísimo” que advierte Scoppa considerando que el campo es el eslabón inicial de una cadena que exporta e ingresa dólares. Una actividad que en los primeros tres meses de 2022 facilitó el ingreso con la agroexportación de un 18% más de divisas versus igual período de 2021, con US$7.926.081.168.

Para Scoppa, quizá la cosecha no se detenga, pero hay elementos preocupantes: “Hay muchos casos en donde a los contratistas les dan un 30% del gasoil que necesitan y les prometen algo más en 2 a 3 días”.

Según el contratista, se está a las puertas de que la cosecha tome mayor ritmo y el problema, de no resolverse, se encuentra a la vuelta de la esquina. Para lo que resta recolectar de maíz, soja, girasol y otros cultivos regionales los contratistas estiman que se demandarán puntualmente para ello unos 500 millones de litros. Faltarían recolectar unos 27 millones de hectáreas.

Las cifras de lo que se demanda impactan: una cosechadora grande requiere unos 800 litros diarios de gasoil. Si a ese número se suman un tractor que lleva una tolva autodescargable de granos y una camioneta de apoyo, se hace una necesidad diaria de 1100 litros. Una cosechadora grande es capaz de llenar hasta 15 camiones con maíz por día con su trabajo.

“Aún no se trabaja a full y falta combustible”, dijo el contratista que puntualizó problemas, entre otros lugares, en Venado Tuerto, zona de Pergamino, sur cordobés y oeste de Buenos Aires, además de La Pampa.

Scoppa mismo, que tiene máquinas, quiso este sábado cargar por completo en Casilda, Santa Fe, tres camionetas con gasoil para tenerlas listas. De esa cantidad solo logró completar una camioneta. Para poder llenar las otras unidades le respondieron a que espere al lunes.

Hay contratistas que lograron anticipar la compra de gran parte del combustible que necesitarán, pero otros no. Los que se desplazan por distintas regiones agrícolas afrontan un escenario difícil. No obstante, el panorama también es complicado para los que se mueven dentro de una misma región.”Si no se normaliza va a ser grave”, apuntó Scoppa, que adelantó que la cámara le enviará una nota al Ministerio de Agricultura, que conduce Julián Domínguez, para poner en alerta a los funcionarios. Ya en la anterior gestión de Domínguez, entre 2009 y 2011, los contratistas ofrecieron su colaboración para identificar dónde se estaba cosechando y que se envíe así el gasoil a las zonas que lo requerían con urgencia.

Fuente: elcomercial.com