Alemania estudia la posibilidad de participar en un proyecto de extracción de gas natural de un yacimiento en altamar hasta ahora sin explotar que adelanta ONE-Dyas, una compañía neerlandesa de exploración y producción de petróleo y gas, señala un comunicado del estado alemán de Baja Sajonia. 

Según el documento, la decisión de emprender este plan es resultado de una “reevaluación de la seguridad del suministro energético” que ha venido planteándose Berlín con el inicio de la operación militar de Rusia en Ucrania. Desde entonces, Bernd Althusmann, ministro de Economía de Baja Sajonia, ha mantenido conversaciones con los representantes de ONE-Dyas para la posible extracción de gas natural en aguas alemanas del yacimiento transfronterizo para la producción y consumo en el país.

El campo en cuestión se encuentra bajo el lecho marino de ambos países. La plataforma estaría situada en aguas neerlandesas, aproximadamente a un kilómetro y medio de aguas alemanas y a unos 20 kilómetros al norte de varias islas rodeadas por el mar de Frisia, que baña las costas del norte de Países Bajos, el oeste de Alemania y el suroeste de Dinamarca. En 2009, las partes alemana y neerlandesa entraron en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco por la biodiversidad de su ecosistema marino.

Chris de Ruyter van Steveninck, director ejecutivo de ONE-Dyas, aseguró en una entrevista que el potencial de este campo y de los cercanos es de unos 60.000 millones de metros cúbicos. De aprobarse el plan, la extracción iniciaría en dos años y se espera que también satisfaga alrededor del 5% de la demanda de gas de Países Bajos. “El gas que extraemos localmente es más limpio, más confiable y más asequible que el importado. El Gobierno alemán lo sabe y es por eso que ahora también están a favor del proyecto”, subrayó.

Los alcaldes neerlandeses y alemanes de las islas Frisias se oponen firmemente a la llegada de la plataforma de gas a las costas por los potenciales daños ambientales que puede provocar en las reservas naturales de la zona. Uno de ellos calificó la extracción de gas en nuevos campos de “anticuada y obsoleta” y el otro regidor opina que, a pesar de la “necesidad urgente” de gas, debería extraerse “más lejos de la costa”. 

Al respecto, una investigación realizada por el Ministerio de Asuntos Económicos de los Países Bajos sobre el efecto probable del proyecto, concluyó que los daños, tanto en la fase de construcción como de producción, serían mínimos. No obstante, la aprobación final para la participación de Alemania en la exploración gasífera recae en la Oficina Estatal de Minería, Energía y Geología (LBEG), que evaluará por su lado el impacto ambiental.

Plataforma de perforación en el parque nacional del mar de Frisia, en Alemania.

Fuente: actualidad.rt.com