La guerra civil que atraviesa Ucrania desde 2014 se vio agravada en las últimas semanas por el aumento de las amenazas de ataques entre los miembros de la OTAN y Rusia. Para el funcionario de la ONU Jeffrey Sachs actualmente “nuestra principal preocupación debe ser la soberanía de Ucrania y la paz en Europa y en el mundo, no la presencia de la OTAN en Ucrania” y aseguró que el país estará mucho más seguro “si la OTAN detiene su expansión”.

La disputa geopolítica que involucra al principal estados-miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), entre los que se encuentran las potencias de la Unión Europea y Estados Unidos, se encuentra en un clímax de máxima tensión que pone en alerta a la comunidad mundial.

Las constantes advertencias de EEUU y la UE sobre posibles invasiones de Rusia a Ucrania, con predicciones que hasta el momento no ocurrieron, y el fuerte movimiento de personal militar ruso en la frontera con espacio ucraniano, transformaron el este europeo en un campo fértil para una futura guerra. Si bien el escenario aún no se vio agravado por la interferencia directa de las partes en el conflicto local, el camino hacia una paz parece lejano.

Jeffrey Sachs, profesor de la Universidad de Columbia, director del Centro para el Desarrollo Sostenible de dicha casa de estudios y presidente de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, cuestionó la actuación de ambas partes en el conflicto en un artículo publicado en el sitio Project Syndicate donde pidió que se avance en un acuerdo con Rusia “que garantice la soberanía de Ucrania como país no perteneciente a la OTAN”.

Para el catedrático que además se desempeña como defensor de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG) de la oficina del secretario general de ONU, António Guterres, criticó la postura de quienes promueven el ingreso de Ucrania a la OTAN al señalar que “con la defensa de un derecho teórico, ponen en riesgo la seguridad de Ucrania, al aumentar la probabilidad de una invasión rusa”.

Según explicó, la solución al conflicto debe llegar de la mano de un acuerdo entre ambas partes sin la incorporación de Ucrania a la OTAN y con la promesa de Rusia de respetar la soberanía de Kiev. De esta manera, se podría lograr la desmovilización de las tropas rusas de la frontera y avanzar hacia una situación de paz sostenible.

“Un acuerdo de esta naturaleza es posible, ya que conviene a ambas partes”, manifestó y agregó que quienes sostienen que esta hipótesis es ingenua olvidan que una propuesta así, en la cual se asegure a Rusia que Ucrania no será incorporada a la OTAN, nunca fue elevada a las autoridades del Kremlin.

La tesis del catedrático y asesor de la ONU sostiene que el Kremlin busca de todas formas evitar que la OTAN se posicione sobre antiguos territorios soviéticos, en este caso Ucrania, ya que de hacerlo se vería disminuida la separación geográfica entre Rusia y las potencias occidentales. En palabras del experto, “Putin exhibe la continuidad de una mentalidad propia de la Guerra Fría; pero esa mentalidad se mantiene activa en ambas partes”.

En ese sentido, afirma que si bien Rusia, una vez caído el muro de Berlín y disuelta la URSS, continuó aplicando tácticas y estrategias políticas y militares similares a las de la Guerra Fría, lo mismo hizo Estados Unidos en innumerables cantidad de oportunidades, como ocurrió en Bosnia en 1995, en Belgrado en 1999 y en Afganistán en 2001, entre otros. Y en 2014, Washington apoyó abiertamente las protestas que culminaron con la caída del presidente ucraniano prorruso, Víctor Yanukovych.

Sin embargo, apunta que la animosidad entre Rusia y Occidente no tiene sus orígenes en el siglo XX, sino que se remonta más atrás en el tiempo, con las expansiones históricas de las potencias europeas sobre territorio ruso y viceversa. “Ya ninguna de las dos partes puede proclamarse inocente. En vez de intentar presentar a uno de los lados como el bueno y al otro como el malo, tenemos que concentrarnos en lo que hay que hacer para que haya seguridad para ambas partes y para el mundo en general”, asegura.

Para concluir, Sachs manifiesta que, tal como sugiere la historia, “es mejor mantener una separación geográfica entre las fuerzas rusas y las de la OTAN, en vez de enfrentadas cara a cara a través de una frontera” ya que cuando ocurre lo contrario se eleva la tensión y se atraviesan “angustiosas circunstancias”.

“Hoy nuestra principal preocupación debe ser la soberanía de Ucrania y la paz en Europa y en el mundo, no la presencia de la OTAN en Ucrania (y menos aún alzar otro muro). Ucrania estará mucho más segura si la OTAN detiene su expansión hacia el este a cambio de que Rusia se retire del este de Ucrania y desmovilice sus fuerzas en la frontera. Hay necesidad urgente de una diplomacia que siga estos lineamientos, con participación de la UE y Naciones Unidas”, concluye.

Jeffrey Sachs.

Fuente: ambito.com