El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional traza el desafío de incrementar las reservas durante este año. Al mismo tiempo, ese escenario de menor incertidumbre podría mejorar las posibilidades de acceder a créditos blandos. Por distintas vías, el Gobierno acelera las gestiones para incrementar el financiamiento internacional. Al margen de los diálogos para habilitar programas de país a país, se llevarán a cabo una serie de proyectos con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina, ex Corporación Andina de Fomento (CAF). Según adelantaron a Ámbito fuentes oficiales, a las iniciativas que ya están en ejecución se sumarán otras nuevas por más de u$s 5.000 millones.

Luego del principio de acuerdo entre las autoridades argentinas y el FMI, el organismo publicó una declaración escrita. “Hemos acordado que el apoyo financiero adicional de los socios internacionales de Argentina ayudará a reforzar la resiliencia externa del país, y sus esfuerzos para asegurar un crecimiento más inclusivo y sostenible”, indicó el staff en esa misiva.

El Ejecutivo viene desplegando una amplia agenda de contactos internacionales para engrosar las reservas del Banco Central y activar proyectos de infraestructura. Como ya anticipó este medio, en la gira presidencial por China y Rusia habrá anuncios de inversión en sectores estratégicos y de financiamiento extra para este tipo de iniciativas. Al mismo tiempo, no se descarta una ampliación del swap que rige con el país asíatico o incluso que se pueda activar un tramo del intercambio de monedas “prácticamente sin interés”.

En el Gobierno también consideran fundamental sumar desembolsos por parte de los organismos multilaterales, que habitualmente ofrecen condiciones de financiamiento mucho más laxas que las que se pueden encontrar en el mercado. Según anticiparon a Ámbito fuentes oficiales, con las últimas negociaciones que abordó el país, se sumarán unos u$s 5.000 millones por parte de estas entidades, más allá de los proyectos que ya están en ejecución.

“Este año esperamos que se aprueben u$s 2.000 millones para proyectos prioritarios de desarrollo con el Banco Mundial. También un programa de financiamiento del BID por u$s 2.300 millones, que incluye créditos de inversión y de rápido desembolso. Con la CAF se estima tener una programación de u$s 1.000 millones”, explicaron a este medio. Al mismo tiempo, sostuvieron que “se sumarán préstamos bilaterales que se podrían aprobar, pero a priori no se conoce el cupo disponible”.

Consultados sobre la influencia del principio de entendimiento con el FMI en los próximos convenios que se puedan abordar, sostuvieron que “obviamente el acuerdo con el Fondo mejora el clima, permite aprobar instrumentos de apoyo al tesoro. Pero de todas maneras el BID, la CAF y el Banco Mundial suscribieron proyectos durante todo el año pasado”.

De acuerdo a la información publicada en la web de la Subsecretaría de Relaciones Financieras Internacionales para el Desarrollo que encabeza Leandro Gorgal, hay activos 239 proyectos por créditos con organismos multilaterales y bilaterales. El financiamiento de todas esas iniciativas, que están bajo la órbita del secretario Gustavo Béliz, suma unos u$s 31.177 millones que se van desembolsando a medida que avanzan las obras.

En la conferencia de prensa que brindó para anticipar los detalles del principio de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el ministro de Economía Martín Guzmán sostuvo que el objetivo para este año es incrementar las reservas en u$s 5.000 millones. Esperan de esta manera reforzar la posición del Banco Central y aplacar las presiones cambiarias.

El Gobierno acelera las gestiones para incrementar el financiamiento internacional.

Fuente: ambito.com