Cuando el viernes pasado el ministro de Economía, Martín Guzmán, confirmó que se había alcanzado un principio de acuerdo con el staff del Fondo Monetario Internacional, dio detalles sobre las metas fiscales, monetarias y de reservas que se plantean hasta 2024, cuando se terminan los desembolsos. Pero la vida del crédito será mucho más extensa, ya que con repago incluido alcanzaría unos doce años. Según anticiparon a Ámbito fuentes que participaron de la negociación, en 2025 se volverán a pactar metas que serán revisadas por las autoridades del organismo.

La carta de intención que tratará el directorio del FMI, incluirá un sendero de reducción paulatina del déficit fiscal y la emisión monetaria hasta el 2024. En esta primera etapa el cumplimiento de los objetivos será trascendental porque de la aprobación de cada una de las revisiones trimestrales que realizarán los técnicos del organismo va a depender que se concrete el desembolso. En caso de un desvío, Argentina debería iniciar un complejo proceso de discusión para solicitar un waiver que la aleje de un default.

De acuerdo a lo que detalló Guzmán en la conferencia de prensa del viernes, si se cumplen las metas previstas, en un lapso de dos años y medio se concretarán todos los desembolsos que servirán para cubrir los vencimientos de capital del programa stand by firmado en 2018, mientras que la Argentina cubrirá los intereses con fondos propios. Pero el tutelaje del FMI no se terminará en ese plazo acotado.

Fuentes oficiales que trabajaron en los detalles de la negociación, explicaron a Ámbito que a partir de los dos años y medio se inicia una etapa “intermedia”. La expresión hace referencia a que estará vigente el período de gracia, por lo que no habrá desembolsos ni pagos por parte de la Argentina, pero de todas maneras se volverán a trazar metas macroeconómicas y continuarán las revisiones.

En ese sentido, en el Palacio de Hacienda sostienen que en la etapa intermedia la supervisión del organismo tendrá menos peso porque no habrá una dependencia de esa instancia para afrontar el pago de la deuda. “No estaremos al borde de un default por el cumplimiento o desvío de una variable económica de manera constante”, aclararon. Sobre ese punto, descuentan además que el Banco Central contará con una posición más sólida a partir de la devolución de los pagos de deuda que Argentina hizo durante 2021 y 2022 con los Derechos Especiales de Giro.

Las precisiones que brindó a este medio un funcionario de la cartera que conduce Guzmán, van en línea con lo que planteó la subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional en las últimas horas. “El personal técnico del FMI y las autoridades argentinas llegaron a un entendimiento sobre políticas claves, incluida una vía fiscal para mejorar de manera gradual y sostenible las finanzas públicas, reducir el financiamiento monetario y reducir el déficit primario a 0 para 2025”, posteó en su cuenta de Twitter Gita Gopinath, dando a entender que las metas irán más allá de 2024.

En el Gobierno explican que las revisiones no se pudieron evitar porque forman parte de la burocracia establecida dentro del organismo. “No se negocia programa por programa, esto está dentro de la estructura del FMI”, dijo el representante argentino ante el FMI, Sergio Chodos. En la misma línea destacó la ausencia de reformas estructurales dentro del principio de entendimiento y sostuvo que en esa instancia “no se podrá agregar ni exigir nada que no esté dentro del memorándum”.

Fuente: ambito.com