Mediante la publicación en el Boletín Oficial del Decreto 911/21 y las Resoluciones 301/21 y 302/21 el Gobierno estableció ayer un nuevo esquema de comercialización y exportaciones de carne vacuna. En primer lugar, tal como había anticipado el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, se liberaron las exportaciones de la denominada vaca conserva y en segundo lugar se estableció la suspensión hasta fines de 2023 de los envíos de siete cortes de consumo popular en la mesa de los argentinos, con el claro objetivo de priorizar el mercado interno en un contexto de fuertes subas de los precios locales.

El nuevo esquema “se ha consensuado con las entidades de productores (y la industria frigorífica), con el objeto de dar previsibilidad y confianza a la ganadería argentina, garantizando la producción, la exportación y el consumo de los argentinos, en base a los análisis técnicos del sector”, según indicaron desde el ministerio de Agricultura.

Concretamente, a partir de ayer se estableció la limitación definitiva y/o suspensiva para exportar los siguientes cortes bovinos frescos, enfriados o congelados hasta el 31 de diciembre de 2023: asado con o sin hueso, falda, matambre, tapa de asado, nalga, paleta y vacío. Esto con excepción de lo proveniente de la faena de vacas de las categorías D y E o de toros, cuya exportación quedó en su totalidad liberada al igual que la de huesos con carne resultantes del desposte.

En tanto, se estableció la apertura del registro de exportadores por espacio de 60 días, para permitir la inscripción de grupos de productores y nuevas plantas. El paquete de medidas también incluyó otra resolución -de manera conjunta con el Ministerio de Desarrollo Productivo- en la que se determina que las carnes vacunas destinadas al comercio minorista deberán salir de los frigoríficos en unidades de hasta 32 kilogramos, dejando de lado el sistema de media res.

La disposición, según el comunicado emitido por el Ministerio de Agricultura, responde a una solicitud formulada por las entidades gremiales del sector y los frigoríficos cuentan con un plazo de 6 meses para implementarlo.

En ese marco, la Secretaría de Comercio Interior que conduce Roberto Feletti será quien deberá operativizar en los próximos días la llegada masiva de esos siete cortes en el mercado interno a precios accesibles.

En las semanas de Navidad y Año Nuevo estuvo vigente el acuerdo de precios alcanzado por la Secretaría en cinco cortes de carne a través de un acuerdo de abastecimiento de 20.000 toneladas que estableció el Ministerio de Agricultura. En este marco, días atrás, Feletti detalló que ese programa funcionó “muy bien” y que se trabajará en adelante en “asegurar los siete cortes no exportables que lleguen también masivamente y que puedan estar al acceso de todos”.

“No nos olvidemos que la carne ha sufrido un incremento de precios muy grande, así como el índice de alimentos ha tenido una baja, una parte importante por la cual esa baja no fue más pronunciada tiene que ver con la suba del precio de la carne que inclusive se va a reflejar ahora en el índice de diciembre, y sobre eso estamos trabajando”, agregó el secretario.

Según el relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) el precio minorista de la carne en el mercado interno mostró una suba interanual del 60,7% en diciembre y solo durante el último mes del 2021 el incremento fue del 9,7% en promedio. En este contexto el Gobierno encara en el inicio del 2022 un nuevo esquema tanto de comercialización como de exportaciones, al tiempo que lanzó a fines del año pasado el PlanGanAr con el que busca incrementar la producción de carne vacuna, a través de créditos a tasa subsidiada para los ganaderos, con el fin de terminar con las tensiones entre el mercado interno y el externo.

Por su parte, y a pesar de que este nuevo esquema de exportaciones surgió del diálogo establecido con diversos actores del sector, desde el gremialismo rural salieron una vez más a criticar las limitaciones para exportar la totalidad de la producción.

Fuente: ambitos.com