El equipo de colaboradores del líder opositor de Venezuela, Juan Guaidó, sufrió el domingo una fisura cuando quien fungía como su canciller anunció su retiro y dijo que el gobierno interino debía “desparecer”.

Guaidó asumió a inicios de 2019 como presidente de un gobierno paralelo y ha sido reconocido por Estados Unidos y democracias occidentales como el líder legítimo de Venezuela por considerar que la reelección del mandatario venezolano Nicolás Maduro en 2018 fue un fraude.

El retiro del opositor, Julio Borges, del equipo de Guaidó dejaría a la dirigencia que adversa a Maduro más debilitada.

“El gobierno tiene un sentido como un instrumento para salir de la dictadura, pero en este momento, en nuestro modo de ver, el gobierno interino se ha deformado”, dijo Borges en conferencia de prensa online.

“Y en lugar de ser un instrumento para luchar contra la dictadura, el gobierno interino se ha convertido en una especie de casta”, agregó.

Entre los colaboradores de Guaidó, Julio Borges asumió como canciller desde Bogotá, donde el gobierno le concedió en 2018 el asilo político por ser señalado por el gobierno de Maduro de ser parte de un presunto atentando en su contra.

Borges es miembro del partido Primero Justicia (el mismo del excandidato presidencial Henrique Capriles), uno de los cuatro grandes grupos aglutinados en la oposición, y parte de la coalición que ha apoyado a Guaidó.

“Hemos perdido legitimidad, apoyo internacional, porque ha habido demasiadas contradicciones, ha habido demasiados errores, ha habido demasiados escándalos y eso ha hecho que el mundo haya puesto el caso venezolano en la nevera (refrigerador), en la espera”, remarcó.

Debido a ello, señaló que es apremiante “reconstruir y acumular la fuerza para volver a ganar legitimidad dentro de Venezuela y fuera de Venezuela”.

Borges cuestionó además los hechos de corrupción que han salpicado al gobierno de Guaidó.

“El tema de los activos (fuera de Venezuela) verdaderamente es un escándalo, no hay voluntad política de los partidos para hacer lo que hay que hacer: crear un fideicomiso para que esos activos se separen del manejo de los partidos políticos, principalmente el partido de Juan Guaidó, y se pueda tener independencia, transparencia, claridad”, cuestionó.

Las divisiones internas de la oposición y sus tardíos acuerdos para alianzas son vistas por analistas y algunos miembros de la dirigencia opositora como una de las causas de su desacalabro electoral el pasado 21 de noviembre, cuando de 23 gobernaciones en disputa en toda Venezuela consiguieron el triunfo en tres, una menos que en las pasadas elecciones del 2017.

Juan Guaidó y Julio Borges

Fuente: ambito.com