El presidente ruso Vladímir Putin abordó en rueda de prensa este jueves el tema de la tensión entre Rusia y Ucrania, país que, dijo, podría estar preparando una nueva operación militar contra su región separatista, Donbáss, por un lado, y que el conflicto está siendo usado para crear lo que el mandatario llama una “anti-Rusia”.

“Se da la impresión de que, tal vez, están preparando una tercera operación militar y nos advierten de antemano: ‘No intervengan, no protejan a estas personas. Si interfieren y los protegen, se impondrán nuevas sanciones'”, declaró el mandatario en su rueda de prensa anual, señalando que es el primer escenario al que Rusia tiene que reaccionar.

La segunda medida emprendida contra Moscú, sostuvo, es la creación de una “anti-Rusia” en el territorio ucraniano con el “bombeo constante de armas modernas y el lavado de cerebro de su población”.

“Los radicales serán empujados hacia la solución militar en Donbáss y en Crimea”

Putin señaló que es la “perspectiva histórica en la que Rusia tiene que vivir, con permanente atención a lo que está pasando” en Ucrania, preguntándose “qué nuevos sistemas de armas han sido suministrados a Kiev” por Occidente.

“Luego, bajo el escudo de estas armas, los radicales serán empujados hacia la solución militar en Donbáss y en Crimea”, explicó el presidente.

El jefe de Estado recordó que son dos regiones rusoparlantes que históricamente se vieron fuera del territorio de Rusia y contra su voluntad, pero cuyas poblaciones se levantaron en oposición luego que Kiev llegara a adoptar leyes, que niegan a estas regiones el estatus igualitario.

Entre tales, mencionó la ley sobre el idioma, que niega al ruso el estatus de idioma estatal junto con el ucraniano; la ley sobre los pueblos nativos, que “declara a los rusos étnicos como no nativos en su propio territorio histórico, igual que a polacos, húngaros y rumanos” étnicos que residen históricamente en Ucrania; la ley sobre el periodo de transición en Donbáss que en vez de declarar una amnistía para los participantes del conflicto militar —tal y como lo obligan los acuerdos de Minsk de 2015—, prohíbe la amnistía e introduce una administración militar en lugar de elecciones.

“Se mataba y quemaba a la gente”

Putin subrayó que Rusia trabajaba y estaba dispuesta a seguir trabajando con todos los gobiernos sin importar sus orientaciones políticas, incluido con el expresidente Viktor Yushenko y la expimera ministra Yulia Timoshenko, que no ocultaban su orientación prooccidental.

“¿Pero qué paso en 2014? Un golpe de Estado [en Ucrania]. Sangriento: se mataba y quemaba a la gente”, recordó Putin.

El presidente mencionó que asegurar la estabilidad y seguridad en la región de Ucrania figuró en las conversaciones que tuvo con su homólogo estadounidense Joe Biden este mes.

“Por eso sin ningún tipo de trucos, planteamos claramente que no debe seguir la expansión de la OTAN hacia el este. La pelota está en su lado, deben respondernos algo”, acentuó Putin refiriéndose a las propuestas sobre las garantías de seguridad que hizo Rusia la semana pasada a EE.UU. y la OTAN, en medio de las tensiones con Kiev y la Alianza y especulaciones sobre un potencial conflicto militar con Rusia.

Fuente: actualidad.rt.com