Una cresta próxima al cráter Shackleton, en el polo sur de la Luna, es el sitio elegido por la NASA como destino de un experimento de extracción de hielo conectado a un módulo de aterrizaje robótico, según se informó este miércoles.

La misión, desarrollada junto al Intuitive Machines, será lanzada a finales de 2022, reportó la agencia Europa Press. Los datos de la NASA de las naves espaciales que orbitan alrededor de la Luna indican que esta ubicación, conocida como la “cresta de conexión de Shackleton”, podría tener hielo debajo de la superficie.

El área recibe suficiente luz solar para alimentar un módulo de aterrizaje para una misión de 10 días. Además, proporciona una línea de visión clara a la Tierra para comunicaciones constantes y está cerca de un pequeño cráter, ideal para una excursión robótica.

Estas condiciones ofrecen las posibilidades de éxito para las tres demostraciones de tecnología a bordo, que i ncluyen el Experimento 1 de minería de hielo de recursos polares financiado por la NASA (PRIME-1). Consiste en el simulacro emparejado con un espectrómetro de masas, una red de comunicaciones 4G / LTE y un Micro-Nova, un robot de tolva desplegable desarrollado por Intuitive Machines.

“PRIME-1 está conectado permanentemente al módulo de aterrizaje Nova-C de Intuitive Machines y encontrar un lugar de aterrizaje donde pudiéramos descubrir hielo a menos de tres pies de la superficie fue un desafío”, dijo en un comunicado Jackie Quinn, gerente del proyecto PRIME-1 en el Centro Kennedy de la NASA.

“Si bien hay mucha luz solar para alimentar las cargas útiles, la superficie se calienta demasiado para sostener el hielo al alcance de la perforadora PRIME-1. Al mismo tiempo, sea un lugar seguro para aterrizar con buenas comunicaciones terrestres”, agregó.

Para seleccionar esta ubicación de aterrizaje final, expertos de la NASA, la Universidad Estatal de Arizona, el Laboratorio de Física Aplicada Johns Hopkins, Nokia e Intuitive Machines crearon mapas de “extracción de hielo” de la superficie lunar utilizando datos de sensores remotos lunares.

Después de aterrizar, el taladro PRIME-1 -conocido como el taladro de ice Regolith para explorar un nuevo terreno (Trident)- intentará perforar hasta un metro de profundidad, extraer suelo lunar ‘regolito’ y depositarlo en la superficie para el análisis del agua.

El otro instrumento de PRIME-1, el espectrómetro de masas que observa operaciones lunares (MSolo), medirá los gases volátiles que escapan fácilmente del material excavado por Trident.

PRIME-1 será la primera demostración de búsqueda y extracción de recursos en la Luna. El avance de este tipo de tecnologías es fundamental para establecer una presencia sólida y a largo plazo en el espacio profundo, incluso en la Luna como parte de las misiones Artemis de la NASA.

El hecho de perforar en la superficie lunar proporcionará información valiosa a los ingenieros para futuras misiones lunares, como la VIPER (Volatiles Investigating Polar Exploration Rover) programada para aterrizar en el Polo Sur lunar a fines de 2023, según informó la NASA en un comunicado.

Módulo de aterrizaje robótico.

Fuente: ambito.com