JP Morgan demandó a Tesla por la venta de sus acciones. La demanda fue presentada ante un tribunal de Manhattan y se le exige a la firma de Elon Musk un pago de u$s162,2 millones de dólares por incumplimiento “fragante” de los pagos de órdenes judiciales por un contrato relacionado con la garantía sobre acciones después de que el precio se disparara.

Según la demanda, que fue reportada por primera vez por Reuters, JP Morgan compró una serie de warrants de Tesla en 2014, cuando la compañía todavía estaba buscando fondos para financiar la construcción de su primera gigafactory. ¿Qué es un warrant? El warrant es un título de crédito que permite al dueño de una mercadería darla en custodia a una empresa emisora debidamente autorizada, obteniendo a cambio la emisión de un certificado de depósito.

Los warrants de acciones otorgan al comprador (el JP Morgan, en este caso) el derecho a comprar acciones de una empresa (Tesla) a un precio fijo dentro de una determinada ventana de tiempo. Los warrants que JP Morgan le compró a Tesla en 2014 expiraban entre junio y julio de 2021. Inicialmente, las empresas acordaron un precio de u$S560,6. Si las garantías expiraran y el valor de las acciones de Tesla fuera menor que ese precio, ninguna de las dos empresas le debería nada a la otra.

Pero si el precio de las acciones de Tesla está por encima del precio al vencimiento, JP Morgan dice que la compañía de Musk debe entregar acciones iguales a la diferencia entre esos dos valores.

Al ser una transacción financiera muy complicada, JPMorgan se aseguró de determinar todo tipo de protecciones legales. Una era una cobertura contra los grandes anuncios relacionados con fusiones o adquisiciones que pudieran afectar el precio de las acciones de Tesla. Si algo así sucediera, el banco y el fabricante de automóviles podrían acordar un nuevo precio para esas las garantías.

Los polémicos tuits

Musk tuiteó el 7 de agosto de 2018 que estaba “considerando volver a hacer Tesla privada por u$s420. Financiamiento asegurado”. Musk también tuiteó que “se confirma el apoyo de los inversores. La única razón por la que esto no es seguro es que depende del voto de los accionistas”. El jefe de relaciones con los inversores de Tesla también le dijo a la prensa que había una “oferta firme”.

Sin embargo, nada era cierto. Por eso, la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos demandó a Musk y a Tesla por el anuncio. En realidad, Musk tuvo una conversación muy superficial con el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, pero eso fue todo.

Sin embargo, antes de que saliera a la luz la verdad, JP Morgan vio la volatilidad en el precio de las acciones de Tesla y decidió modificar el precio de sus warrants. Bajó el valor a 424,6 dólares y se lo notificó a Tesla. Ese mismo día, Tesla y Musk anunciaron que no estaban intentando volver a hacer Tesla privada.

Entonces, JPMorgan decidió una vez más ajustar el precio de ejercicio de los warrants. Hizo nuevos cálculos basados en la respuesta a la decisión de Tesla y Musk de dar un giro de 180 grados y estableció un precio de ejercicio de u$s484,35.

En resumen, JPMorgan dice que Tesla aún le debe 228.775 acciones, y que esas acciones valen 162,2 millones de dólares.

Fuente: ambito.com