La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, al comentar sobre los resultados de la guerra de 20 años de Estados Unidos y sus aliados en Afganistán, determinó que la acción militar ha puesto al país centroasiático al borde de una catástrofe humanitaria, la cual sigue creciendo por medidas de Washington.

“La ironía es que los estadounidenses prometen ayuda humanitaria a los afganos, pero han congelado sus activos en los bancos (estadounidenses). No está claro cuándo estos activos llegarán a sus legítimos propietarios”, cuestionó Zajárova. El Departamento de Defensa estadounidense (el Pentágono) ha convertido a Afganistán en un “agujero negro de corrupción”, remarcó la vocera rusa.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advirtió el 24 de noviembre que Afganistán se está desmoronando en una crisis humanitaria por el aumento del hambre, provocado por la sequía y la retirada de la ayuda financiera del Occidente, después de que los talibanes tomaran el poder en agosto. Antes de eso, la economía afgana dependía de la ayuda internacional que representaba el 75 % del gasto estatal.

Actualmente, el país está lidiando con una crisis de liquidez mientras los activos permanecen congelados en EE.UU. y otros países, y los desembolsos de organizaciones internacionales se han suspendido.

Talibán, que gobernaba en Afganistán desde 1996 hasta 2001, se ha vuelto a hacer con el control de casi todo el país, después de que tomara el 15 de agosto Kabul, sin ninguna resistencia por parte de las fuerzas gubernamentales entrenadas por Estados Unidos.

El colapso de Afganistán ocurrió poco después de que comenzara la fase final de la retirada de las fuerzas de EE.UU., a la cabeza de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que invadió el país asiático en 2001, con el pretexto de luchar contra el terrorismo, deponer a Talibán y dar respaldo técnico al Ejército afgano.

Sin embargo, además de no cumplir su objetivo, la situación se ha agravado debido a la ola de desplazados que busca salir del territorio nacional por las carencias y el temor a una guerra civil.

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, en una rueda de prensa en Moscú.

Fuente: hispantv.com