Argentina, mientras sobrelleva la crisis económica y el alto nivel de inflación, continúa con la aceleración de la emisión monetaria. En detalle, desde los resultados de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) en septiembre, se imprimió más de $100.000 millones.

Por primera vez, bajo este contexto, circulan más billetes de $1.000 que de $500, algo que demuestra el alto nivel de devaluación que registra el país y por la cual cada vez se necesitan más pesos para adquirir bienes y servicios.

Según indican los datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la Casa de Moneda imprimió al 30 de septiembre de este año 1.195 millones billetes con la figura del hornero y de color naranja, un 3% más respecto a agosto y un 60% por encima de 2020.

Previo a la votación del pasado 12 de septiembre, se volvió a acelerar la emisión y se imprimieron 26 millones de billetes de $1.000 en la primera quincena del mes anterior, el mismo número que en todo agosto.

Asimismo, se imprimieron 1.190 millones de billetes de $500 hasta finales de septiembre, unos cinco millones menos que los papeles de mil pesos.

El billete verde con la figura del yaguareté creció en volumen impreso un 1% en septiembre respecto a agosto de billetes y acumula un alza interanual del 21%.

En tanto, al 30 de septiembre se llevan impresos 492 millones de billetes de $200.

Cabe destacar que cuando se pusieron en circulación los billetes de $1.000 en diciembre de 2017, cada uno equivalía a u$s55 al tipo de cambio libre que cotizaba en torno a los $18. Mientras que en la actualidad equivalen a unos u$s5,23 a precio del dólar informal que cerró ayer a $191.

Por otra parte, la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) elaboró un informe que indica qué compraban los argentinos cuatro años atrás con mil pesos y para qué alcanza dicho monto en la actualidad, el cual arrojó que hace cuatro años se podían comprar ocho kilos de asado mientras que ahora solo alcanza para 1,5 kilos.

Sin embargo, se demostró que la inflación no es sólo un problema de alimentos, sino que afecta a todo tipo de productos. En 2017, con lo que se gastaba para completar el tanque de un auto chico con 40 litros de nafta súper, ahora se pueden comprar 10 litros, un 75% menos de combustible.

David Miazzo, economista jefe de FADA, dijo: “El problema de la inflación no son los precios, son los pesos”. Y agregó: “Cada vez necesitamos más billetes para comprar lo mismo: eso es la inflación”.

Fuente: ambito.com

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