Países en desarrollo piden al FMI suspender recargos sobre los préstamos

“Solicitamos al FMI que considere la posibilidad de revisar la Política de límites de acceso y recargos. Instamos al Fondo a que corrija el carácter regresivo y procíclico de la Política de recargos y suspenda, o al menos reduzca sustancialmente, los recargos existentes para apoyar las respuestas a la pandemia”. Así lo señala una declaración del Grupo Intergubernamental de los Veinticuatro (G24) sobre Asuntos Monetarios Internacionales y Desarrollo, presidido por Ali Salehabadi, gobernador del Banco Central de la República Islámica de Irán. El comunicado fue dado a conocer este lunes en Washington en el marco de la reunión de otoño del Fondo Monetario Internacional.

Este grupo se conformó en 1971 para tener una postura común de los países en desarrollo en materia financiera y que sus intereses fueran debidamente representados. Argentina es país miembro y lo integran, entre otros, Brasil, Colombia, Filipinas, India, Sudáfrica, Venezuela, Egipto, México, Perú e Irán.

El reclamo de una reducción o eliminación en los recargos que el Fondo cobra por préstamos que otorga y que exceden determinados límites es un planteo que ha efectuado reiteradamente la Argentina, tanto a través del presidente Alberto Fernández como del ministro de Economía, Martin Guzmán. Más aún, el primer mandatario sostuvo días atrás que un nuevo acuerdo con el FMI “está cerrado” y que sólo falta resolver la cuestión de la reducción de estos sobrecargos.

En su declaración, los 24 países emergentes señalan que “la economía mundial se está recuperando de la pandemia en medio de un camino incierto. El crecimiento de los ingresos per cápita de los países avanzados y muchas economías emergentes y en desarrollo (EMDE) sigue divergiendo, impulsado en gran medida por el acceso desigual a las vacunas, el espacio fiscal y la capacidad financiera para responder a la crisis”.

Desafíos

Advierte la existencia de “múltiples desafíos sociales y económicos” que pesan sobre los EMDE en referencia a la inseguridad alimentaria, aumento de la desigualdad, desempleo e informalidad persistentes, retrocesos en la educación y el desarrollo del capital humano, mayor vulnerabilidad de la deuda, conflicto, fragilidad y migración, cambio climático y aumento de los riesgos de inflación.

Y agrega que “el endurecimiento repentino de los mercados financieros plantea riesgos a la baja adicionales”.

Para asegurar un crecimiento inclusivo y sostenible se considera necesaria la cooperación internacional para proporcionar un acceso generalizado y distribución de vacunas asequibles, garantizar un apoyo financiero externo adecuado para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible y mantener la estabilidad del mercado financiero.

En el documento también se pide “una cooperación multilateral más sólida para aumentar el suministro de vacunas y garantizar el acceso equitativo de todos los países a vacunas asequibles, que es el bien público mundial más crítico en este momento”.

Mas fondos

Tras dar la “bienvenida” a la nueva asignación de derechos especiales de giro (DEG) de 650.000 millones de dólares para impulsar la liquidez mundial dispuesta por el FMI, pide “una canalización voluntaria significativa de DEG desde países con posiciones externas sólidas hacia países de ingresos bajos y medianos que necesitan apoyo”.

Se considera como encomiables los esfuerzos del FMI para adaptar su conjunto de herramientas crediticias, asistencia técnica y asesoramiento a las necesidades cambiantes de las EMDE.

Pero también solicita “al FMI que considere la posibilidad de revisar la Política de límites de acceso y recargos. Instamos al Fondo a que corrija el carácter regresivo y procíclico de la Política de recargos y suspenda, o al menos reduzca sustancialmente, los recargos existentes para apoyar las respuestas a la pandemia”.

También hace un llamado al FMI para que revise y acelere algunos casos del Instrumento de Financiamiento Rápido que aún no se han concluido.

En tal sentido, se alienta al FMI a que “revise su gobernanza financiera y aborde las consideraciones de equidad en su estructura de ingresos, incluido el papel de los recargos”.

Cuotas

El grupo también alienta la 16ª. Revisión General de Cuotas. Apunta el comunicado que “”si las revisiones de cuotas anteriores hubieran tenido éxito, las EMDE podrían haber recibido una parte mayor de la nueva asignación de DEG”.

Así, sostiene que es necesario un consenso temprano sobre una nueva fórmula de cuotas y un cambio significativo en la participación de las cuotas de las economías avanzadas a las EMDE, al tiempo que se protege la participación de los países más pobres.

Entre otras consideraciones, la declaración considera que los organismos multilaterales de crédito deberían ampliar los préstamos a mediano y largo plazo a fin de satisfacer las necesidades de financiamiento excepcionales en países de ingresos bajos y medios.

También manifiesta “beneplácito” por la introducción de un impuesto corporativo mínimo global para abordar la competencia fiscal perjudicial y nuevas reglas para asignar una parte de las ganancias imponibles de las multinacionales a los países de mercado.

El grupo hizo, asimismo, un llamado a seguir trabajando para mejorar el marco de resolución de la deuda soberana para facilitar el tratamiento de la deuda de los países que lo necesitan, aumentar la participación de los acreedores privados y abordar el impacto procíclico de las calificaciones crediticias soberanas.

Tras recordar que el COVID-19 ha exacerbado las desigualdades sociales y económicas entre y dentro de los países, la declaración señala que “instamos al FMI a que preste más atención a las consecuencias sociales y distributivas de los programas de crecimiento y ajuste que apoya el Fondo, como se recomendó en la reciente evaluación de la OEI”.

Finalmente, señala “beneplácito” por la mayor atención mundial para abordar el cambio climático y abordar las pérdidas de diversidad biológica.

Fuente: ambito.com

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