La escasez mundial de chips tiene en vilo al sector tecnológico

Un número creciente de fabricantes de todo el mundo tiene problemas para abastecerse de semiconductores por la escasez mundial de micro chips, lo que retrasa la producción y entrega de productos y amenaza con hacer subir los precios que pagan los consumidores.

Son varios los factores que están impulsando la crisis, concentrada inicialmente en la industria del automóvil. El primero es la pandemia de coronavirus, que sumió a la economía mundial en la recesión el año pasado, trastocando las cadenas de suministro y cambiando los hábitos de compra de los consumidores.

Los fabricantes de automóviles redujeron los pedidos de chips, mientras que las empresas tecnológicas, cuyos productos se vieron favorecidos por las medidas de confinamiento, acapararon todos los que pudieron.

Otras circunstancias, como las sanciones del gobierno estadounidense a las empresas tecnológicas chinas y el clima extremo, también han contribuido a la escasez de suministro.

Los chips informáticos más solicitados no son especialmente sofisticados ni caros. Pero son componentes indispensables que se utilizan en todo, desde aparatos de cocina hasta lavarropas y los aparatos electrónicos.

La carencia va de mal en peor, extendiéndose desde los coches a la electrónica de consumo. Con la mayor parte de la producción de chips concentrada en un puñado de proveedores, los analistas advierten que es probable que la escasez dure todo el 2021.

Según Goldman Sachs, 169 industrias estadounidenses incorporan semiconductores en sus productos. El banco prevé una escasez media del 20% de chips informáticos entre las industrias afectadas, y algunos de los componentes utilizados para fabricar chips escasearán al menos hasta este otoño y posiblemente hasta 2022.

La falta de estos también afecta notoriamente a la industria automotriz. Un auto promedio tiene entre 50 y 150 chips. Se utilizan en un número creciente de aplicaciones, como los sistemas de asistencia al conductor y el control de la navegación.

Cuando la pandemia obligó a los fabricantes de automóviles a cerrar temporalmente sus fábricas el año pasado, los fabricantes de semiconductores reasignaron la capacidad de producción sobrante a las empresas que fabrican teléfonos inteligentes, computadoras portátiles y dispositivos para juegos, productos muy demandados por los consumidores que no pueden salir de casa.

según la empresa de investigación IHS Markit, la escasez de chips pone en riesgo la producción de 1,3 millones de coches y camionetas en todo el mundo en el primer trimestre.

Los fabricantes de electrónica de consumo no se quedan atrás en la afección que le genera está problemática al sector. Samsung dijo que está trabajando duro para reducir la escasez de semiconductores y otras piezas clave, lo que podría pesar en las ventas de productos como los smartphones.

El director financiero de Apple, Luca Maestri, dijo que la compañía espera que los ingresos sean de u$s3.000 a u$s4.000 millones menos este trimestre debido a las restricciones de suministro. Eso incluye problemas para conseguir chips, que se espera que afecten a la producción de iPads y Macs.

Intel, por su parte, está en conversaciones con empresas que diseñan chips para los fabricantes de automóviles para fabricar esos chips en sus fábricas. Si tiene éxito, esta compañía podría producir chips en un plazo de seis a nueve meses, según su consejero delegado, Pat Gelsinger.

Fuente: ambito.com

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