Menor crecimiento en Brasil impactaría en la industria local

A fines del año pasado la posibilidad de un rebote significativo en la economía brasileña generaba entusiasmo entre los empresarios locales. Pero el verano pasó y el impacto de la segunda ola de coronavirus es mucho mayor al previsto. A pesar de que Bolsonaro se muestra reacio a promover restricciones la actividad ya se muestra debilitada. Los industriales locales analizan el posible impacto sobre la demanda.
 
El Banco Central de Brasil viene recortando semana a semana las proyecciones de crecimiento. En el relevamiento de expectativas de mercado que publicó ayer la entidad monetaria se estimó un alza del 3,08% cuando apenas un mes atrás había calculado que la suba sería del 3,23%.

Luego de nueve avances mensuales consecutivos, la industria del país vecino retrocedió un 0,7% durante febrero en comparación a febrero. Esto es una mala noticia para los fabricantes argentinos de manufacturas en tanto Brasil es el principal destino de las exportaciones.

El caso del sector automotriz es paradigmático ya que representa allí entre el 30% y el 40% de los envíos totales. Como adelantó Ámbito, las terminales locales ya sufrieron los primeros impactos del rebrote. Semanas atrás las fábricas de Brasil cerraron por catorce días para intentar frenar la ola de contagios.

“El avance de la pandemia ya está afectando a nuestra producción, en este momento por ejemplo tenemos una baja de tres personas que están afectadas por el coronavirus”, explicó a Ámbito Ivan Reszecki presidente de la empresa metalúrgica brasileña Metaltork. Además agregó: “estamos teniendo dificultades para acceder a insumos. Principalmente acero, tratamiento superficial y embalaje”.

Hay coincidencia entre los empresarios argentinos que exportan desde hace años a Brasil. La demanda en el primer trimestre fue menor a la esperada. “Siempre los sectores más afectados son automotriz, autopartista, plástico y algunos de textil”, explicaron desde el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina.

El economista Eduardo Crespo que trabaja habitualmente sobre la actualidad de Brasil dijo a Ámbito: “Es casi seguro que el crecimiento va a ser menor al estimado. Esta segunda ola está impactando fuertemente.”. En ese sentido agregó que “el año cerrará con números positivos porque el año pasado cayó casi cuatro puntos pero no habrá una recuperación fuerte que traccione la demanda”.

El tamaño de la recuperación de Brasil tendrá un impacto directo sobre el nivel de las exportaciones. Un relevamiento realizado por la UIA da cuenta del peso del país vecino en distintos rubros. En material transporte terrestre significa un 67,2%, en cauchos y sus manufacturas representa un 62,7% de los envíos, en productos de molinería un 51,8%, en productos lácteos 31,1% en máquinas, aparatos y material eléctrico 35,9%, en materias plásticas y sus manufacturas 34,6%.

Las previsiones de crecimiento de Brasil se habían disparado durante el segundo semestre pasado. En ese momento, estaban teniendo un fuerte impacto una serie de medidas de apoyo económico a los sectores más vulnerables que potenciaron el consumo.

En rigor, Bolsonaro dispuso un auxilio emergencial, similar al Ingreso Familiar de Emergencia aplicado en Argentina, que ayudó a mantener la demanda. Esos desembolsos que fueron eliminados meses atrás se repondrán en los próximos días. Pero Brasil cuenta con una enmienda constitucional que le pone techo al gasto público por lo que la cifra de los cheques a cobrar será considerablemente menor.

Fuente: ambito.com

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