Coronavirus en Brasil: sin plan de vacunación definido, Bolsonaro se fue a la playa

Brasil es el tercer país con más casos acumulados de coronavirus desde el inicio de la pandemia con 7.563.551 diagnósticos confirmados y 192.681 muertes por Covid-19. Sin vacunas registradas ni fecha de plan de vacunación algunos estados, como el de Amazonas, se enfrentan nuevamente a un colapso de su sistema sanitario mientras el presidente, Jair Bolsonaro, prepara sus vacaciones en la playa.

Los médicos en Brasil alertaron sobre las aglomeraciones en las fiestas sobre todo porque el país volvió a registrar más de 1.100 muertes diarias por Covid-19, algo que no ocurría desde septiembre. En ese mes todos los estados comenzaron a liberar actividades no esenciales y volvieron las clases presenciales a establecimientos educativos.

Pero tres meses más tarde la capital del estado de Amazonas, Manaos, tiene el 100% de sus siete hospitales privados llenos de pacientes con Covid-19, una situación que podría haber sido evitada con el lockdown decretado por el gobenador local, Wilson Miranda Lima, si la medida no hubiese sido boicoteada por el presidente Jair Bolsonaro.

El decreto de Lima obligaba al cierre del comercio no esencial entre Navidad y Año Nuevo, pero miles de comerciantes salieron a las calles apoyados por políticos bolsonaristas para impedir la medida, que finalmente fue anulada.

Más de 5.000 muertos y 196.000 infectados se registraron en lo que va de la pandemia en Amazonas, que tiene 4 millones de habitantes y es fronterizo con Perú, Colombia y Venezuela.

Los hospitales públicos de Amazonas tienen el 90 % de ocupación en terapia intensiva, razón por la cual para enero el gobernador Lima prepara un nuevo lockdown, esta vez en acuerdo con asociaciones empresariales.

Mientras tanto, Jair Bolsonaro jugó el lunes un partido de fútbol en la cancha del Santos para un evento llamado “Brasil sin Hambre”. El Presidente está de vacaciones en Guarujá, en el estado de San Pablo, donde pasea sin barbijo rodeado de seguidores que le gritan “mito” por la calle.

Antes de entrar en vacaciones el mandatario se refirió a la vacuna de Pfizer para asegurar que “en el contrato dice que ellos no se responsabilizan por los efectos colaterales, entonces uno puede convertirse en yacaré o una mujer pasar a tener a barba”.

Durante la pandemia Jair Bolsonaro equiparó los efectos del coronavirus con los de “una gripecita” y afirmó en numerosas oportunidades que la vacuna contra el Covid-19 no será obligatoria.

Jair Bolsonaro

Brasil termina 2020 siendo el tercer país más afectado por la pandemia de coronavirus, y su Gobierno negocia con Pfizer un acuerdo para que el laboratorio estadounidense pueda registrar su vacuna ante la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), el ente regulador.

El Ministerio de Salud cuenta con Pfizer pero se desconocen qué cantidad de dosis y cuándo llegarían, y también con la vacuna de AstraZeneca y la Coronavac del laboratorio chino Sinovac para iniciar la vacunación en el primer trimestre.

San Pablo, el estado más rico y poblado del país, se convirtió el foco de la pandemia por lo que el gobernador Joao Doria pretende pedir en la primera quincena de 2021 el registro de la Coronavac a la Anvisa de manera unilateral a través del Instituto Butantan para iniciar un plan local de vacunación el 25 de enero.

Doria y Bolsonaro se disputan votos para los comicios generales 2022 entre el electorado de derechas y antiLula, y la Coronavac es la única vacuna en suelo brasileño tras las gestiones paulistas.

Este miércoles llegó desde China un cargamento con 1,6 millón de dosis de la Coronavac para que las desarrolle localmente el Instituto Butantan con lo que San Pablo tiene ahora 10,8 millones de dosis para iniciar la vacunación de su personal de riesgo, dijo la gobernación en un comunicado.

Fiestas de fin de año

A pesar de la delicada situación sanitaria de Amazonas (el estado más relegado de Brasil) y de San Pablo (el más poblado, con 46 millones de habitantes) y de la falta de un plan concreto de vacunación a cargo del Ministerio de Salud, conducido por el general Eduardo Pazuello, en algunos rincones de Brasil se celebró la Navidad a lo grande y se preparan fiestas para Año Nuevo.

En el estado Río de Janeiro la empresa de eventos A Fabrica prepara una megafiesta para 500 personas en la mansión del futbolista Neymar, que mandó a aislar acústicamente varios salones de su casa en Mangaratiba, en la bahía de Angra dos Reis.

Bandas de samba y pagode confirmaron a CNN Brasil que fueron contratadas para acudir a la fiesta de la que se dice durará al menos cuatro días: la condición de los invitados es dejar el teléfono celular en la portería.

Se espera que un ejército de seguridad privada rodee la fiesta en Mangaratiba, mientras la Municipalidad de Río de Janeiro resolvió que se cierre toda la costanera para la noche del 31 de diciembre con el objetivo evitar aglomeraciones. La disposición se anunció después de que las autorirades cariocas suspendiera una fiesta en la que había mil personas.

Pero en Trancoso, playa ubicada al lado de la ciudad de Porto Seguro, en el estado de Bahía a la que asiste la alta sociedad brasileña, hubo congestionamiento de jets privados que desde el sábado pasado porque llegaron 47 aviones privados oriundos de San Pablo y Río de Janeiro con gente que fue a las paradisíacas playas para celebrar las fiestas.

Fuente: minuto1.com

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