Creó un merendero para 20 chicos y por la pandemia ahora le piden comida 97 familias: necesita donaciones

La crisis sanitaria y económica que provocó el coronavirus empeoró los indicadores sociales en todo el país. La pobreza aumentó hasta 40,9% hacia el primer semestre del año y afecta así a 18,8 millones de personas, según el último informe del el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
 
Son 2 millones más de nuevos pobres que hace sólo 6 meses, si se proyecta el cálculo oficial a la totalidad de la población urbana y rural del país. Y, de ellos, los más afectados son los niños, según el Indec. Más de la mitad -el 56,3%- de los chicos de hasta 14 años son pobres.

Esos números confirman el fuerte impacto que la parálisis económica por la pandemia generó en el empleo y los ingresos de la población. Y como consecuencia, las carencias se multiplicaron en los barrios más pobres donde los comedores han tenido un notable incremento de comensales.

Tal es el caso de “Una Estrellita para ellos”, un comedor de la localidad bonaerense de Pablo Podesta, partido 3 de Febrero. Se mantiene gracias a la ayuda de algunos voluntarios y de trabajo de Flor Pavesa, una joven de 26 años, quien desde hace tres años creó el merendero para ayudar a la gente de su barrio.

Flor tiene cuatro hijos y a sus obligaciones diarias le agrega la tarea de conseguir comida y mercadería para 97 familias que van a la puerta de su casa cuatro veces por semana. “Empezamos con 20 chicos que tenían necesidades. Después llegó a 50 familias y ahora, en un mes se sumaron 32 familias por la cuarentena”, contó la joven a minutouno.com.

“La gente se fue sumando por la situación y vienen hasta personas que viven en la calle. Les damos lo que la gente va donando y lo que puedo conseguir”, explicó.

Flor empezó sola el merendero y cuenta con la ayuda de sus hermanas que cuidan a sus hijos mientras ella cocina. Su deseo es en algún momento poder tener un lugar donde atender a muchas más personas.

“Desde chiquita siempre soñé con tener un comedor y mi idea es que cuando termine esto poder tener un lugar para que ellos vengan a comer tranquilos y recibir a mucha más gente”, dijo la joven.

Por la pandemia, Flor tuvo que cerrar y reorganizar el comedor en la puerta de su casa. “Hacen fila en el portón y todos vienen con su barbijo y con los cuidados necesarios a retirar la comida”, manifestó.

“En estos últimos días he tenido que sacar todo de mi bolsillo y ya se nos está terminando la poca mercadería que tenemos. No tengo ayuda de nadie, la pandemia nos afectó a todos y no sé cómo vamos hacer para seguir adelante”, manifestó Flor.

A pesar de todo, Flor no duda: “No voy a cerrar y no puedo, porque la mayoria de la gente que viene acá solo come la comida que cocinamos acá, no tienen otra forma de alimentarse, así que no podemos cerrar, qué les voy a decir?”, señaló.

“Nosotros somos una familia que también hemos pasado momentos difíciles y entendemos la necesidad que muchas personas tienen en este momento, por eso no somos indiferentes y queremos seguir ayudando, pero no nos quedan muchos alimentos, necesitamos colaboración para poder seguir alimentando a todos los que necesiten acá en el barrio”, precisó.

¿Cómo podés ayudar?
 

“Una Estrellita para ellos” sirve el almuerzo los lunes, miércoles y viernes. Los sábados, la merienda. Por eso, algunas de las cosas más útiles que requieren son:

-Carne y pollo

-Verduras

-lácteos

– Alimentos no perecederos: fideos, arroz, polenta, lenteja, garbanzos, azúcar, leche en polvo, yerba, mate cocido o té. Y para seguir con el protocolo de higiene por el coronavirus, están necesitando alcohol, bandejas y cucharas descartables para entregar la comida ya servida y evitar el contacto.

Para entrega de ayudas les pueden escribir al Facebook de “Una Estrellita para ellos” o llamar al celular: 1153760664.

Fuente: minuto1.com

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