Crece la presión sobre el gobierno para que reduzca el distanciamiento social

El impacto de la crisis económica en Gran Bretaña desató una presión inédita sobre el gobierno de Boris Johnson para que se reduzca el distanciamiento social, hoy establecido en dos metros, con el objetivo de posibilitar una mayor concurrencia a comercios, bares y restaurantes.

Los parlamentarios opositores y algunos oficialistas, y las cámaras empresarias advirtieron que de mantenerse la restricción podría hundir a decenas de miles de empresas e impedir la reapertura de las escuelas y las tiendas más pequeñas que cuentan con poco espacio físico, mientras que los pubs y restaurantes podrían terminar en la quiebra.

En ese sentido, el ministro de Finanzas Rishi Sunak, respaldó los llamados de distintos sectores, incluidos dirigentes del propio Partido Conservador, funcionarios y empresarios para recortar la distancia de dos metros.

El ministro advirtió que la continuidad de las medidas ponen en riesgo 3,5 millones de empleos si las personas continúan impedidas de ingresar a las tiendas, según consignó el diario The Times.

Sunak quiere terminar con esa norma para ayudar a salvar el empleo y que los niños vuelvan a la escuela para que más padres puedan regresar a trabajar.

El funcionario también se mostró preocupado por las advertencias de la industria hotelera y porque solo una cuarta parte de los pubs podrían reabrir el mes que viene si la norma se mantiene.

En una reunión de la comisión de parlamentarios oficialista, celebrada anoche, explicó que 24 países ya habían introducido esa flexibilidad e instó a alentar a los consumidores a salir y gastar.

Desde el sector comercial, demandan reducir a un metro el distanciamiento social lo que permitiría cuatro veces más personas en un espacio determinado y contribuiría en gran medida a la reapertura de las escuelas y a la reactivación general de la actividad económica.

El debate se produce en medio de señales del gobierno sobre una revisión de la medida, pero también en medio de advertencias de un eventual segundo pico de la pandemia que frenan las intenciones del primer ministro Boris Johnson de introducir cambios más profundos.

Sin embargo, ayer el premier británico liberó algunas restricciones más, permitiendo que desde el sábado los solteros puedan mantener citas y quedarse en otro domicilio que no sea el propio.

También anunció la reapertura desde este fin de semana de las iglesias y lugares de culto, mientras que el lunes lo harán los zoológicos y las grandes tiendas.

Mientras que los locales de indumentaria, telefonía móvil y las tiendas de caridad pueden volver a reabrir a partir del 15 de junio, siempre que estén listos para recibir a los clientes con las condiciones de seguridad recomendadas, algo por lo que muchos negocios aún deben permanecer cerrados.

La preocupación es que estas empresas más pequeñas no podrán implementar el distanciamiento social de manera segura si se mantiene la medida de dos metros.

Johnson alertó que para reabrir, las empresas tendrán que cumplir con una lista de normas de seguridad , incluyendo mantenimiento de todos los probadores cerrados y la prohibición de grandes grupos de personas.

Por el momento se mantienen las restricciones para los restaurantes, bares y pubs, cafés y comedores, peluquerías, salones de belleza y manicura, salones de tatuajes, alojamiento de vacaciones que incluye hoteles, hostales, alquileres de vacaciones, campings y pensiones, bibliotecas, centros comunitarios, museos, galerías y discotecas.

Fuente: telam.com

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